martes, 6 de julio de 2010

Cuando no hay malestar

me lo genero. Es obvio. Como ya terminé de cursar, ahora tenía que buscarme nuevos malestares: sí, fui de nuevo al shopping frustrante a comprarme ropa y después al supermercado. Algo conseguí así que tan malo no fue.
Quizas donde tenía ganas de decir "nos vemos?" Mis temores y dudas me frenaron. Y por supuesto, de nuevo voyando en la falta. Entrando desesperadamente al yahoo buscando rastros.
Desconectado.
Yo también estoy algo desconectada. Algo nos desconectó y no nos lo dijimos.
Día de desencuentro. Por momentos triste, miserable.
Qué no tengo que ser la que contiene? Qué lugar me queda entonces?
No sé ser sino por acompañar. Me sacas ese lugar y siento que dejo de existir.
Dejamos de existir, más que en el recuerdo. Por qué yo lo tengo tan claro y vos lo negas?
Mis duelos son así: adelantados, tortuosos, dolorosos y con humor.
Yo también tengo temores y dudas pero los digo.
"Qué dificil hacerme entender". Y sí. Cuando no te animas a expresar difícilmente te entiendan.
Corté el teléfono. Tenía ganas de llorar y me dí cuenta que necesitaba un alfajor de chocolate.
Bajé a comprarlo. Lo comí y me sentí mejor.
También me compré ropa.
Y me dí cuenta que frente a todos mis esfuerzos por diferenciarme estoy funcionando como dicen que funcionan muchas mujeres: llenando el vacío con comida y ropa.
Me desconozco.
O quizas empiezo a conocer a la mujer que me negué.

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