domingo, 31 de octubre de 2010

Orgullosa de mí

Tengo un solo amigo prácticamente que comparto con mi ex novio, y hoy se casó.
A pesar de que había decidido desde hace bastante tiempo no ir a la fiesta ni a la iglesia (previo aviso, obvio). Las razones por las cuales no pensaba ir eran no solo encontrarme a mi ex con su mujer, sino también a todos aquellos amigos con los que supe compartir momentos pero que dejé de verlos después de lo que llamo el trágico 2006, cuando además de separarme murió mi hermana más chica. Reencontrarme con todos ellos, ahora tan lejanos, suponía remover todas esas cosas dolorosas y hacer palpable la distancia de los años, además de estar en un lugar donde claramente no era más mi espacio. Tampoco no estar en pareja ni en proyectos de me hacía sentir la respiración en la nuca de una presión de la que no puedo correrme.
El lo entendió y aceptó mi decisión, a pesar de que le hubiera gustado de que esté.
Pero anoche empecé a no sentirme cómoda con mi decisión de no ir. Las palabras de mi amigo diciéndome que era la única vez que pensaba casarse en su vida no paraban de repicarme y entonces algo me hizo click y me dieron ganas de ir.
Y fui. Con todas las expectativas e incomodidades que imaginaba me generaría. Con todos los miedos que me sobrevolaban. Fuí. Fui sola. Sí. Y no me arrepiento.
Por primera vez pude correrme de mi mundito egocéntrico, de ese que me hace pensar en que todo pasa por y sobre mí, y estar con mi amigo en este momento tan especial.
Me siento orgullosa y contenta porque confirmo que aunque lenta, la terapia funciona. Después de muchos años pude ponerme por detrás de la situación, correrme y empezar a ver que no todo lo que me pasa a mí es lo que importa, sino que lo que le pasa a las personas que quiero también es lo que importa. Las cosas sucedieron de una manera natural, y me encontré a todos en diferentes momentos en algo que sentí afectuoso. Las expresiones de sorpresa estuvieron pero inmediatamente cada uno me dio un beso y un abrazo sentido por reencontrarnos. El tiempo pasó. La mayoría estaba con sus mujeres e hijos y yo...sola, pero inmensamente plena. Porque corrí mis miedos por compartir un momento con mi amigo. Y pude disfrutarlo. Y pude emocionarme. Y pude disfrutar del abrazo de emoción que me dio cuando me vio, cuando se despidió y cuando me volvía y me mandaba un mensaje al celular diciendo que me quería con el alma. Y entonces recobra sentido cuando la psicóloga me dijo que la gente no me abandonaba, sino que yo soy la primera en abandonar. Y hoy decidí no abandonar. Y me alegro de poder verlo ahora que tengo 31 y no a mis 70, cuando quizas me hubiera perdido muchas cosas de la vida. Para mi amigo según me dice, soy como una hermana que no tiene. Y esta hermana hoy estuvo.

sábado, 30 de octubre de 2010

Buscando respuestas

Caminando por el shopping veo delante mío una mujer que caminaba, paraba, miraba vidrieras y seguía. Su pelo era igual. Imaginé que era ella. Jugaba a que era ella. La situación me generaba una mezcla de angustia y ansiedad. Parsimoniosamente, como si nada ocurriera, sentía que ella iba segura por tener algo de lo que yo quería. Y yo no dejaba de mirarla, detenidamente y convenciéndome de que podría llegar a serlo. Experimentando la sensación de bronca, respeto y admiración que me generaba a la vez buscaba algo, algo que me diera respuestas. Creí encontrarlas: su cola era flácida y con el andar se movía.
Ahhh, me tranquilicé, debe ser por eso... Entonces apuré el paso para tratar de verle la cara. Pero no era. Tampoco le encontré sentido a buscar las respuestas en una cola. Ojala las preguntas sobre el amor se respondieran así de fácil.

viernes, 29 de octubre de 2010

La belleza de lo muerto: N

La N es de Nizard y es un texto en el cual De Certeau hace una genealogía acerca del nacimiento de los estudios de la cultura popular sobre la que se pregunta si existe por fuera del gesto que la suprime, dado que fue necesario censurarla, eliminar su peligro, para hacerla objeto de interés.
La muerte de Kirchner me hizo pensar en esta analogía.
Es impactante ver cómo durante tres días la televisión, la radio y los medios en general (sea cual fuere su trayectoria) hablaban de este acontecimiento, y ante mi sorpresa (ya que de muchos me hubiera esperado otra cosa) han salido análisis bastante reivindicativos de su rol político.
Claro, la muerte es censura. La muerte clasura y con ella se lleva el peligro de lo que podría traer la reivindicación (aunque solo fuera de algunas medidas).
¿Lo tomarán como una forma de empezar a anular un proceso, un modelo y de generar subrepticiamente un vacío de legitimidad?
Pero por suerte hubo una plaza (más de una diría) y un montón de personas que como yo no fuimos -un poco por tibios, un poco porque creíamos que era ir para llorarlo - pero que pensamos que lejos de la clausurarlo sirve para abrirlo y sincerarnos con que no es perfecto pero tiene mucho de lo que queremos.
Cuando leo o escucho "muerto el perro se acabó la rabia" pienso en la Bersuit y en sus muertos que no paran de nacer.
Sobre todo cuando confunden el perro con el proceso.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Murió Kirchner

Y aquí algunas frases perdidas entre los blogs que sigo y el msn... - "El que se alegra es humanamente dezlenable y politicamente analfabeto. ¿Por qué no se muere Videla?" - "La derecha no puede tener tanta suerte" - "¿Puede ser tan puta nuestra historia?" -"Duhalde debe estar descorchando...al menós así nos ahorramos un par de marianos ferreyras más"
Mi hermana una vez me dijo algo así como que la muerte es un hecho y que siempre se está muriendo gente...pero este año la muerte-acontecimiento se está excediendo un poco.

sábado, 23 de octubre de 2010

La ultima entrada de mis 30

En breve pasaré a tener 31. La década del ´30 era la infame? No lo recuerdo. De todas maneras pasé un muy buen día despidiendo los 30. Salió de casualidad. Cosas que se dieron y que lo conviertieron en fantástico. Vinieron mi hermana y mi sobrina desde el medio día porque mi cuñado trabajaba y se quedaron todo el día ayudandome a preparar las cosas para el festejo de mañana. Estoy agotada porque hicimos muchas cosas, pero estuvo buenísimo. Mi sobrina es lo más y me sacá carcajadas con cosas simples. No sé, cuando estoy con ella a veces es como que desaparece el mundo. Hasta mi hermana...que puede estar contándome algo, pero si Mora hace hace algo inmediatamente toda mi atención está en ella. Me desconecto y la disfruto. Almorzamos, dormimos la siesta las tres y después bailamos, jugamos y nos dimos muchos abrazos. Mi casa es un embole para los chicos, pero ella ya encontró sus cosas para divertirse y me encanta.
Mi mamá, desde su casa, me ayudó también con un monton de cosas para mañana. Amo a mi familia. Es imperfecta pero tienen detalles de amor y solidaridad que me hace sentir orgullosa.
Mientras preparaba las cosas pensaba en Geri y en lo tonta que fue al haberse perdido todo esto. Las cosas buenas de la vida a veces llegan o simplemente ya están, solo hay que estar abierta a verlas.
No hay balances de este año. No, no...creo que lo fui haciendo durante todo el año así que llegar al ultimo día pensando boludeces es una estúpidez.
Estoy muy cansada, pero qué bueno que me decidí a festejarlo!
Nos vemos en los 31.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Ahora hablemos de los extremos

Claro, porque resulta que hasta hoy la idea era pasar el domingo de cumpleaños metida en la cama sin asomar la nariz (y no hablo justamente de estar acompañada) pero de golpe pasé a armar un cumpleaños de unas veintipico de personas. Bien por la terapia que está haciendo sus efectos (se ve que el último temita del abandono por mi misma que quedó rechinando en los timpanos) pero ahora empecemos a tratar el tema de los extremos, porque de nada a multitud había otras opciones eh! Lo cierto es que de golpe me dieron ganas de festejarlo con todos, y aunque va a ser trabajoso y algo agotador, es realmente lo que quiero. Los 31 los voy a cumplir lo festeje o no, así que volvamos a mis festejos multitudinarios carajo! Después del 2006 (fecha en que mi vida cambió tan trágica como abruptamente) ésto realmente es un logro. Sobre todo pensándolo en términos de transición: el primer cumpleaños en mi departamento fue un viernes, y lo pasé cenando en casa con mis dos amigas con las cuales nos quedamos dormidas en el piso cual borrachas (aunque no lo estábamos) después de tanto peso psíquico. El año pasado me animé a festejarlo con más gente pero este año, amplié. Estoy llevando a los límites de sus metros cuadrados mi departamento y me gusta... No voy a ocultar que Laura es como mi figura de autoridad en los festejos de cumpleaños. Me organiza lo que tengo que preparar, las cantidades y por supuesto, cada vez que le pregunto si festejo o no es la primera en decirme "Obvio", respuesta simple que de otros no sé por qué no me es suficiente para decidirme. Como sea, alla vamos...rumbo a los 31 años y con ellos a acercarme un poco más a lo que solí ser alguna vez, hace muchos, muchos años. Y eso incluye cargar las pila de la cámara de fotos.

martes, 19 de octubre de 2010

Tarea para el hogar

- Vos decis que la gente te abandona, pero vos también abandonás ....
Lo del porqué en uno de mis sueños eran cinco (5) los perros negros que aparecían queriendo atacar a Yanka lo dejo para analizar allá la próxima semana, como bien quedamos.
Tampoco es cuestión de andar haciéndome la buena alumna con la psicóloga!

lunes, 18 de octubre de 2010

Claro que si Cosmos no hubiera decidido cambiar la programación y poner un programa de violencia femenina en lugar de Sex & The city, quizás, y solo quizas, este estado de estar bien arriba podría llegar a durarme un poco más que un par de horas.

Hoy tuve psicóloga

después de 15 días. Ya estoy, eh! Arriba. Bien up Tanto que hasta quizas festeje los 31 años eh!

domingo, 17 de octubre de 2010

El grito que nunca pegué

Después del día de la madre en la casa de mi abuela, me fui para Lanús a encontrarme con un amigo que no veo hace mucho. Vive en Lanús Este, muy cerca de lo que podría llamar mi antiguo barrio o mi antigua vida. Como no había nadie en la casa me fui hasta la casa de su madre, intentando recordar dónde era que lo hacía. Entonces recorrí con el auto las calles de Lanús, de ese Lanus Este que antes sentía absolutamente mío y que ahora me resulta tan dolorosamente extraño y nostálgico. Donde siento que nadie queda, que nada queda de mí, porque hasta los recuerdos que pueda tener por esas calles cuya fisonomía está bastante cambiada no hacen más que reenviarme a los recuerdos más dolorosos de los que no están más, en todos los sentidos posibles. Sola en el auto sentí la necesidad de gritar. Gritar espantada, desgarrada. Ese grito que nunca pude ni puedo dar. En un momento la busqueda de mi amigo se transformó en una necesidad de abrazar a alguien para poder llorar. Pero no lo encontré. Escapandome de ese horror hacia el lado oeste llamé a mi amiga para tratar de pasar ese momento amargo. Tampoco atendió. Geri no está. Mis amigos de antes ya no lo son. Las únicas lágrimas que me permito salieron con un bostezo. Lanús Este se murió y una parte de mí también con ella. Y todavía no puedo enterrarla ni gritarla.

viernes, 15 de octubre de 2010

Dejame ser mano

Pensé que podía ser la chica que corre, la que se va rápido, la que nunca habilita las oportunidades para conocerla. Quizas un aire de misterio y de intriga que con el tiempo nos hace buscar las excusas para acercarnos, para saber quién es, qué hace y por qué corre.
Pero en este caso soy la chica que se baja en la primera estación llamada realidad.
Y sin embargo en otras situaciones sigo y sigo apretada en un tren del que no me quiero bajar.
"Andá que quiero esperarte a que subas al auto"
Aunque en muchas personas me fastidia en otras me encanta que de vez en cuando (muy de vez) quieran cuidarme.
Vayamos al maso y tiremos las cartas de nuevo.
Quiero otra cosa...

jueves, 14 de octubre de 2010

miércoles, 13 de octubre de 2010

Creer o reventar

En el momento en que estoy leyendo el listadito con las materias que me faltan se cae uno de los estantes de la biblioteca con todos los libros. Raro No, no, lo de los mineros para mí no fue milagro. Igual lo de la biblioteca es muy sugerente. ... (Además de contribuir a mi mal humor)

Declarado

tengo mucho, pero mucho mal humor. Causas? Ninguna aparente o significativamente atípica.
Coadyudantes? Todos los que se te ocurran y hasta los que no: como por ejemplo, que te diga el portero que se inundó la baulera con medio metro de aguas cloacales.
Ni quiero pensar qué tengo guardado ahí.
(Mierda, es la puteada más pertinente, pero me llamaré al silencio)

lunes, 11 de octubre de 2010

Recuerdos al planchar

- Nunca ví una persona planchar así, realmente no lo sabes hacer! - ... - Me despertaste con el ruido de la plancha plaf plaf sobre la ropa. No hay que aplastarla, hay que plancharla lentamente y dejar que el calor saque las arrugas.
Eran las seis y media de la mañana de un día cualquiera (podría ser tranquilamente un lunes) de la semana. Alguién, que aún yacía en mi cama -sin importarle que lo había llamado antes dulcemente para que se levantara porque en media hora tenía que irme a trabajar- osaba enseñarme desde abajo de mis frazadas calentitas y mis ganas de estar en su lugar cómo era la técnica del planchado mientras me reprochaba que lo había despertado con los golpeteos.
Lo miré absorta.
Perdón corazon por despertarte y hacerte despertar a esta hora para alcanzarte hasta tu casa y que sigas durmiendo por lo menos hasta las ocho. Sí,sí, obvio que me gustaría no ir a trabajar hoy y no tener que planchar, por supuesto, pero no puedo faltar así porque sí como me pedis vos, viste?. Claro, sí, soy pequebú y bueno, ser pequebú tiene estas cosas. Claro, en tu mundo académico se hacen las cosas en otros tiempos, y me parece perfecto eh, cada cual elige lo suyo pero como no soy becaria y se me dio por estar en esta parte del sistema, me tengo que levantar a las 6 de la mañana y conmigo quien me acompañe, al menos ocasionalmente. Sí amor, ya sé que vos tenes unos diez años más de experiencia en la vida que yo y quizas sea esa inmadurez la causa de mi egocentrismo o egoísmo (ay, no sé cuál es el adjetivo preciso que debiera utilizar) al momento de planchar. Te prometo que no volverá a pasar.
- "Qué hora es? Uh, dale que es tarde" - solo le dije, y creo que cerré la puerta de todo lo posible.
Hace un rato mientras planchaba recordaba esa situación. Hay detalles que son claves,
y cosas que se aprenden. Igual soy horrible planchando y recién busqué en internet técnicas para hacerlo. Planchar un pantalón tres veces no está bueno... ¿De los golpes? ah, no, no encontré nada...que cagada esta interné.

Un avance

No sé con quién pero al menós ya sé cómo quiero estar. Tampoco imagino cómo serán sus manos (como bien demuestra el dibujo). Mientras ensayo la muñeca y fantaseo cómo podría hacer un mural en mi casa, también fantaseo con otras posibilidades, en las que por supuesto no entran Althusser, Halls ni ninguno de esos que esperan a ser leídos para recibirme.

Seguimos igual

en este nuevo amanecer (bah, mediodecer?), al que se le suma haber tenido unos sueños un tanto raros y angustiosos en los que se desplazaron los ladridos del perro de mi vecina en mitad de la noche y que me llevaron a la casa de caaguazú en una situación en donde estaba Yanka, mis hermanas, cinco perros negros (que no sé cómo habían entrado a mi casa para atacar a Yanka) y alguien, que no sé si condensaba la figura de mi padre o la de mi ex novio.
Lo bueno de esto último es que empiezo a encontrarle lugares a ciertas personas (en este caso, el de pivot de mi edipo); lo malo, es que ya son muchos los días conmigo misma...pero no tengo ni un poquito de ganas de volver a mi trabajo.
Extraño.

domingo, 10 de octubre de 2010

La montaña rusa

de mi ciclotimia funciona así: Una mañana y media tarde bastantes buenas, con aire libre, sol, tranquilidad...y ahora, no me pregunten qué me paso porque no lo sé, un mal humor y malestar que me invaden absolutamente en todo.
Mierda, carajo.

sábado, 9 de octubre de 2010

Ah, de nuevo yo.

Sabiendo que tengo que hacer cosas para recibirme y sin iniciativa de hacerlas. Poniéndome contenta porque postergaron un turno los finales de las materias que de todas maneras no iba a dar. Con cuatro pantalones que me compré (todos iguales pero de diferentes colores) que espero que en la semana los sienta tan dignos como hoy cuando me los probé. Con una sensación de que me voy a quedar soltera de por vida. Con mi trigésimo primer cumpleaños soplándome en la nuca. Con los músculos estirados (ah, sí, las clases de elongación son bárbaras). Con un fin de semana largo y que avecina hermoso y sin la mínima posibilidad de socializar con alguien. Con mis sábado a la noche sin saber qué mierda hacer. Con mi hermana que me preguntó por qué no hago nada hoy y que me explica cómo hacer para vencer mi soledad (?). Con la certeza de que mi madre realmente también duda que me vaya a quedar sola. Con una película a medio ver porque al dvd se le dió por cagarse a mitad y con un libro que empecé hace meses y que ayer me volví a enganchar.
Ah, sí de nuevo yo.