La N es de Nizard y es un texto en el cual De Certeau hace una genealogía acerca del nacimiento de los estudios de la cultura popular sobre la que se pregunta si existe por fuera del gesto que la suprime, dado que fue necesario censurarla, eliminar su peligro, para hacerla objeto de interés.
La muerte de Kirchner me hizo pensar en esta analogía.
Es impactante ver cómo durante tres días la televisión, la radio y los medios en general (sea cual fuere su trayectoria) hablaban de este acontecimiento, y ante mi sorpresa (ya que de muchos me hubiera esperado otra cosa) han salido análisis bastante reivindicativos de su rol político.
Claro, la muerte es censura. La muerte clasura y con ella se lleva el peligro de lo que podría traer la reivindicación (aunque solo fuera de algunas medidas).
¿Lo tomarán como una forma de empezar a anular un proceso, un modelo y de generar subrepticiamente un vacío de legitimidad?
Pero por suerte hubo una plaza (más de una diría) y un montón de personas que como yo no fuimos -un poco por tibios, un poco porque creíamos que era ir para llorarlo - pero que pensamos que lejos de la clausurarlo sirve para abrirlo y sincerarnos con que no es perfecto pero tiene mucho de lo que queremos.
Cuando leo o escucho "muerto el perro se acabó la rabia" pienso en la Bersuit y en sus muertos que no paran de nacer.
Sobre todo cuando confunden el perro con el proceso.
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