jueves, 31 de marzo de 2011

Y sí, se fue

y creo, creo, que no lloré. Al menós hasta que pasé por 9 de Julio e Independencia y recordé el año pasado.
Entonces sí se me cayeron unas lágrimas al darme cuenta que está vez no podía llamarla e ir a merendar para que me contenga.
El último tiene cooola de perro. Y yo ya empecé a rascarme.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Un nuevo comienzo

Esto que empezó por acá terminó recién hoy: tengo calefón funcionando y agua caliente continua. Vuelven mis baños, vuelve la paz en mi hogar. Para festejar lo que me ahorré, en el marco de las posibilidades que manejaba (comprar un nuevo calefón) invertí ese dinero en reemplazar los abrigos de invierno que tenía hace años (y que mis amigas amenazaban por quemar) y me compré un almohada simple pero placentera para el lado del copiloto de la cama. Es barajar las cartas y volverlas a tirar. Mañana es el último día de Lau como compañera de trabajo. Se cierra una etapa y se abre otra. Otro nuevo comienzo pero ahora con una amiga más.

lunes, 28 de marzo de 2011

La simpleza de los amigos/2

(Chateando con Flor)
-Le conté a M y me preguntó por qué mierda seguis hablando de él; le conté a mi hermana y me contestó nena, por qué no te dejas de analizar a tu ex. Por eso ni te conté ayer: me censuran mangas de yeguas. Vivo sola y necesito hablar con alguien más que mi potus nuevo, aunque sean boludeces... y cueriar al ex sigue siendo un placer que no se abandona"
- No es censura- me contesta. Te lo dicen porque estás sin novio. Si tuvieras un niño de 3 años y esperando otro gozarías de la fucking impunidad de preguntar y que nadie sospeche y/o alucine que tu vida gira en torno a ese boludo.

Como nueces para el corazón

bajo a comprarme un alfajor Cachafaz para compensar eso que me agarra acá, justo en la garganta, cuando extraño.
Pero parece ser que el alfajor es chiquito y no logra llenar el vacío que me dejarón el que se queda o se va y ahora Laura.

lunes, 21 de marzo de 2011

Si pudiera elegir un solo deseo

claramente no lo gastaría en un calefón que funcione. Pero en un segundo capáz que te lo pido.
Hace un tiempo me surgieron ganas de tener un potus y precisamente hoy mi mamá me lo dejó sobre la mesa del living. Justamente mientras me enteraba que el potus trae mala suerte y que deja a las mujeres solteras.
Lo puse arriba de la biblioteca, donde debe ir. Tampoco es cuestión de andar convirtiendo un potus en homeless así porque sí.

sábado, 19 de marzo de 2011

Tomo nota y que no se vuelva a repetir

esto de dejar las vacaciones para másadelante, "sí por Marzo supongo". Porque resulta que es una mala mentira quedarnos morfándonos el calor en la ciudad en verano cuando todo el mundo está saltando olitas e intentar irnos cuando todo el mundo está en pleno comienzo de su año. Las vacaciones tienen algo de colectivo y la verdad es que irte a destiempo solo logra convertirte en un reactor nuclear en estado permanente de explosión, un quilombo, porque resulta que ahora tenes muchas cosas que hacer y la falta de estimulo de no saber a dónde mierda ir a esta altura.
Morro era lo más palpable, pero las vueltas que estoy dando para decidirme me hacen dudar. Un avión, un ferry y unos cuantos dólares para ir a una isla con altas probabilidades de pasar 6 días bajo lluvia y vomitando por el rotavirus que parece que también anda por ahí me entusiasma muy poco.
Bueno sí, también pasa que hasta hace un par de semanas el tema de irme sola no era un issue pero pasada la curva de ovulación ahora nos queda la semana pre menstrual, que justo coincide con la de decidir, y entonces pensamos que mejor me tomo una semana, y me dedico a arreglar el calefon, el baño y todas las malditas cosas de mi casa porque después de todo, estar blancas como un papel no es grave y más si vamos a seguir en el mood celibato.

martes, 15 de marzo de 2011

Mundo digital

Cuando una se pasa casi dos meses duchándose con un agua caliente que solamente permanece durante diez segundos, las rutinas comienzan a aceitarse y la costumbre hace que más o menós podamos hacer un uso de esos diez segundos eficientemente.
Entonces prendemos la ducha al pie de la bañera. Ni bien se entibia el agua, ponemos debajo el cuerpo a toda velocidad e intentamos que moje algo del pelo. Cerramos la llave, volvemos a abrir y nos corremos para que el agua fría nos toque lo menos posible el cuerpo, hasta que se vuelve a entibiar y entonces le entramos con el hombro para lograr que ahora nos moje el cuerpo desde la espalda y llegue algo hasta las piernas. En el mismo momento, con la mano, vamos mojando la esponja para que también se humedezca. Cerramos la llave, esparcimos la esponja sobre el jabon (tomarlo y esparcirlo sobre la esponja nos resta segundos) y empezamos a pasar por el cuerpo intentando hacer espuma. Volvemos a abrirla y ahora nos metemos de lleno para que saque la mayor parte de jabon posible (al que ayudamos frenéticamente con los dedos). Volvemos a cerrar, limpiamos las partes más audáces, volvemos a abrir y aprovechámos al máximo el agua o tratamos de mantenernos debajo hasta los indicios de la hipotermia. A veces se requiere repetir está acción unas dos veces más.
De esta forma la rutina del baño que implicaría dejar que la lluvia nos caiga y en un continuo ir llevando adelante los pasos de higiene, se transforma en un conjunto de acciones perfectamente cronometradas y cortadas, que se siguen una a la otra y que en su final componen un baño.
Algo así como pasar de la tecnología analógica a la digital, donde el agua caliente determina la combinación de los unos y los ceros.

Quizas todo comience con

una puerta que quiera abrirse o cerrarse. O simplemente con un nombre, homónimo de una parte del cuerpo, que te abra una puerta gracias a la cual por fin atravesar el umbral para cerrar esa otra.
Quizas.

lunes, 14 de marzo de 2011

Un pensamiento falaz

sería decir que la psicológa nos dio un saque en el pago de la sesión porque estuvímos diciendole durante una hora lo bien que nos sentíamos y nos estaba haciendo la terapia. Sin embargo lo que nos pone de mal humor no es hacer la suma de cuánto más vamos a invertir en terapia todos los meses, luego de entender que aun no llegamos al punto limite de tener que ir más espaciado. Tampoco es pensar que el calefón no funciona y los días están cada vez más fríos. Ahora, que nuestro gran compañero de ruta, el cd que tiene toda la discografía de Sabina, empiece a dar muestras de desgaste; y que ya no cante a las cas qui va nas dueñas de na die, sino alascaaaassquiiivaaanaaasdueeñaaas de naaadiee mientras estamos agarrando la curva de canal trece del autopista nos puede hacer entrar en un estado de pánico absoluto que solo nos da movilidad para darle golpecitos intermitentes al estéreo del auto con una mano, mientras con la otra intentamos no irnos por la tangente de la curva, al grito de: no, no qué mierda voy a escuchar a la mañana. Y Sabina sigue...pero los dos sabemos que en el fondo ya no tiene más voz.

jueves, 10 de marzo de 2011

A veces está bueno

suspender las palabras y abandonar el blog. A veces está bueno dejar que digan otros y callarse por un tiempo solamente para escuchar, una y otra vez "tiá, tiá" y disfrutar de ver cómo alguien tan pequeñita (que viene estirando bracitos colgada de su madre) nos llena de muchos tiá el corazón. Y también de besos Y abrazos.