viernes, 31 de diciembre de 2010

Sexo casual

Desde hace quince años cada vez que voy a depilarme se repite la misma secuencia: cuando me hacen pasar saludo con un hola impersonal, me desvisto mientras le digo cavado y/o tira según la ocasión y me acuesto en la camilla. Cuando terminan, me levanto, me visto, pago y cuando me voy (a diferencia de cuando entro) saludo con un beso.
Por eso no sirvo para el sexo casual: quince minutos con las piernas abiertas y sin la bombacha me alcanzan para armar vínculos donde no los hay.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Acoso analítico

-Entonces estuve pensando y me dí cuenta que en la estructura neurótica de nuestra familia el amor se construye en torno a un imposible: se casan pero aman a otro que es su amor imposible.
-¡Pero yo estoy sola!, le retruco
-Por eso
- ...
-Pensá: mamá, papá, los tíos, los abuelos...
-Pero responden a líneas de familia diferentes. ¿No es mucho por ambas partes estructuras neuróticas?
-Sí, me contesta mirando con cara de "quéesloquedijesiempre"- o quizás el amor necesite eso: un imposible, agrega dudando.
(Silencio)
-¿Qué pensas?
-Nada, le contesto.
(Silencio de nuevo)
-¿Qué pensas?
-Nada, le vuelvo a responder inmutable.
-Nena, pensá algo sobre lo que te digo! Yo no voy a la terapia hace meses, andá vos y hablá de ésto.
-No voy a pensar esta semana. Ya fuí el lunes.

El champan

La ventaja de no gustarme el champagne es no correr el riesgo de pasar una noche de fin de año subiendo y bajando la botella del freezer.
Claro que en su lugar a veces está el Gancia, y este mediodía me quise hacer la cool y tomar algo que no fuera agua mientras cocinaba para el 31 (bueno, mientras cortaba las papas de la ensalada rusa para hervir). Así que me abrí una botellita que tenía en la heladera desde la época en que creía que vivir sola prometía una vida de descontrol y excesos, la rebajé con agua, le agregué azúcar y el limón lo dejé para otra ocasión (en que lo tuviera).
Habría matado por un cigarrillo. Me arrepiento de haber puesto la salud por delante del placer y creo que el próximo año revocaré la decisión inmediatamente: no estoy preparada para dejar el cigarrillo. Quizás cuando tenga un novio lo haga. Si mi psiquiatra una vez me dijo que prefería esperar a que estuviera en pareja para suspenderme el antidepresivo ¿por qué no puedo usar yo la misma excusa?
Volviendo al tema, la cuestión es que me tomé un Gancia a la una del mediodía (aún sin almorzar) y a las dos estaba echada en mi cama siendo mucho más conciente de que el mundo daba vueltas alrededor del sol. El que me conoce ya sabe (y el que no se enterará ahora) de que tengo tolerancia cero al alcohol: me va directo a la sangre.
Me quedé dormida mientras me preguntaba de qué manera podría bajar a abrir la puerta del edificio si llegara a necesitar hacerlo.
Por suerte no hizo falta. Me desperté con un llamado teléfonico y al cortar decidí que mejor desterraba las botellas del Navarro Correa Extra Brut que me habían regalado.
Ojala conociera de mis límites tanto como de mis debilidades.
(Igual mi freezer es chico)

martes, 28 de diciembre de 2010

La última sesión del 2010

Y bueno, así, tranquila, no tengo nada más que contar.
Habían pasado solo 20 minutos y yo ya no tenía qué más decir. Podría haber sido el calor, que era fin de año o que no dejaba de tomar agua de mi botellita cada vez que necesitaba fumar. Lo interesante es que a la sesión "entre fiestas" de los últimos cinco años siempre llegué arañando la puerta y esta vez sentí que me estaba dando el alta a mí misma.
Menós mal que Moni te la rema y te la rema...y entonces nos pusimos a hablar de Para vestir santos; de los capítulos que nos perdimos. Me contó parte de las historías que yo no sabía y coincidimos con que empezó muy heavy y terminó muy bizarra, pero que entre capítulo y capítulo había un par de conversaciones muy interesantes. Y sí, que te digo que no sé exactamente quién era cada una pero que las tres en su conjunto tenían una mezcla de lo que podríamos ser nosotras tres. Y entonces una cosa llevó a la otra, y otra a la otra y ahí estaba, una vez más, hablando de lo que ya creía que tenía un poquito más superado.
Cuando salí me fuí a cenar con mi papá y a la salida del lugar ví que estaba cenando en la puerta el primer chico que me transé y que había sido mi novio por tres días. En realidad tardé una vereda en reconocerlo.
- Vos sabes que en la puerta está cenando mi primer novio?
- El que hacia boilas de fraile?
- No, no, el primero, pero no me acuerdo del nombre.
- Ay las mujeres, que crueles! Van dejando como lanchas al pasar agua a sus costados...como Teresa.
- No papá, no me llores de nuevo el tango del abandonado.
Podría haberle dicho que el que me había dejado fue el flaco pero tampoco era cuestión de andar disputando el papel de abandonado.
Mientras caminábamos recordé que se llamaba Pablo y lo habíamos apodado"orejas". Era Pablo Orejas.
Tampoco se lo dije. Una cosa es mantener la frente en alto pero otra, muy distinta, es reconocer que una es Cruella de Vil.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Seguimos en el 2010

Desde anoche no funciona el equipo de música. Ese que nunca, pero nunca, dio problemas.
Que semanita!

Gracias a Dios

aprobé. Y si Dios quiere, nunca, pero nunca más, curso. Espero que quiera.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Limpiando el Karma

24/12 - 20.30 hs: llama mi mamá diciéndo que no va a la "noche buena" porque tiene mareos y naúseas que no le permiten manejar, además que le habían cortado la luz y el auto le había quedado dentro de la cochera. Quedamos en que me baño y la paso a buscar. - 21.30 hs: llama mi hermana diciéndome que la había llamado mi papá desde la casa de mi abuela, avisandole que la anfitriona (mi abuela) estaba sin luz desde la una del mediodía (y no había dicho nada) así que mudábamos la noche buena desde Avellaneda hasta la casa de mi hermana. "Vos ocupate de ir a buscar el matambre que tiene mamá"-me dice mi hermana-"Menós mal que tenemos arbolito", escucho que le dice a mi cuñado.
-22.10 hs: en el hall del edificio de mi mamá (cuando estacioné el auto dieron la luz en el barrio) me llama mi hermana al teléfono preguntándome si podía cruzar a la casa de mi viejo a buscar la ensalada de frutas que se había olvidado (ya expliqué que mis padres viven uno enfrente del otro y que también tengo la costumbre de llevar las llaves de toda la familia encima, no?). Dejo a mi mamá en el auto, cruzo a lo de mi viejo, agarro la ensalada, cierro la puerta y dejo la llave adentro. -22.20 hs estaba boyando adentro del edificio de mi papá sin poder salir y con un ataque de risas que no me permitía explicarle a mi vieja del otro lado de la puerta el porqué no salía. Afortunadamente consigo que la única vecina del edificio que aún estaba ahí, me abriera la puerta de calle (y también la de su casa, ya que es sorda y fue toda una suerte que escuchara el timbre). -23.00 hs nos sentamos en la mesa de noche buena en familia. -24.00 hs vino Papá Noel (como en mis últimos 31 años, tampoco lo pude ver) 25/12
-02.00 hs unas ganas repentinas de volverme a mi casa hacen que prácticamente huya. -02.35 hs estaba en mi casa en silencio, nuevamente. Debajo de mi arbolito nuevo de navidad no estaba el hombre que le había pedido a Papa Noel. - Todo el día echada bajo el aire acondicionado - Voy a salir a las 22 hs a la casa de mi amiga pero me llama que le cortaron la luz (luego agradeceré que esto haya pasado) 26/12 - 12.00 hs Recibo mensaje de mi vecino avisándome que tengo el auto en llanta. Pobre mi cuñado...con urgencia necesitamos que se incorpore un hombre más a la familia (ya no importa en caracter de qué). Me reconforta saber que aún estámos en el 2010, porque si todo esto hubiera ocurrido el próximo fin de semana que año garroncito se avecinaría... Algunos le dicen que uno quema el karma.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Me gusta el toallón blanco

Siempre me gustaron los toallones blancos.
En casa tengo algunos y aunque también hay otros de colores a él le toca siempre el blanco.
Así que cuando uso el toallón blanco no hago otra cosa que pensarlo cubriendo su cintura, con el torso desnudo y peinándose frente al espejo de mi baño.
Me gusta el toallón blanco, ése que lo envuelve.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Lo único que puede superar

el caos del centro comercial de Lanús en vísperas de fiestas es el centro comercial de Lanús en vísperas de fiestas, sin luz. Enloquecedor.

martes, 21 de diciembre de 2010

Y estábamos ahí

los tres, de nuevo, como en las viejas épocas...Yo los escuchaba hablar disfrutando de vernos así.
"¿Vamos a comprar los regalos?, ¿vamos al Burguer?"
Dimos una vuelta a la manzana. Quizas hayan sido un par de cuadras más. Ninguno quería volver.
Nos abrazamos los tres antes de despedirnos, armando ese escudo protector y endogámico que habíamos construído.
Bajamos del auto un poco tristes, un poco nostálgicas y otro poco desganadas por tener que subir. Arriba estaban los que nos querían enseñar a construir un equipo.
"Quiero que volvamos a su útero...al útero de un hombre", dice Laura.
- Sería como volver a la prostata? La prostata podría albergarnos?, pregunto
- No, la prostata no, no me gusta...
- A mí me da más impresión que nos lleve en un huevo.
Cada una volvió a su lugar. Yo tosiendo. Ella contracturada.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Listo

Mañana lo imprimo, lo entrego y me encomiendo a Dios.
El ateísmo te genera la sensación de ser una hojita volando en el medio de la nada, una soledad inconmesurable, porque no deja que nada esté fuera de tu control salvo que quede en manos del azar (que parece ser mucho más tirano e imprevisible). Además te restringe ciertas formas discursivas que ya están aceptadas socialmente y que sirven para explicar en forma resumida un gran conjunto de sensaciones. Es por esta razón que desde hace algún tiempo decidí hacerme discursivamente religiosa y apelar a todos los beneficios del "Lo dejo en manos de Dios", "que sea lo que dios quiera", "gracias a dios" y "si dios quiere", porque la verdad es que esto de andar por la vida teniendome que hacer cargo de mí misma es mucha presión.
Mañana imprimo, lo entrego, lo dejo en manos de Dios diciendo que sea lo que Dios quiera y si Dios quiere, quizas pueda decir en unos días, gracias a Dios no curso ninguna materia más!
Veremos que nos depara el destino...
Perdón, Dios.

Arroz con atún

Es por excelencia el menú de los que están vacacionando o de la gente que vive sola. El primer día que lo hice desde que vivo sola fue hoy.
Mientras lo preparaba en la cocina escucho que mi vecina entra a su casa, marca el teléfono y empieza a llorar desconsoladamente:"No quiero más ésto. No aguanto más estar sola. Yo también quiero una familia. Quiero tener mi familia".
Juro que esta vez sí la entendí y escucharla me dió mucha tristeza.
Cerré disimuladamente la ventana, puse fuerte Los Simpsons que estaban en la tele y me senté a comer el arroz con atún de los que viven solos, cuidando de no atragantarme entre bocado y bocado con saliva.
Y sí, a veces pasa que la soledad cruza a la mano de enfrente.

sábado, 18 de diciembre de 2010

El Sr. Google me aceptó

y me incorporó a su buscador. Eso sí, por ahora hay que poner "sobrevivir a mi misma+blogspot". Algún día lograremos tener independencia total. Pero este es un gran paso.

Sigo calma

y empiezo a pensar que tuve suerte de que mi parcial cayera en la semana de ovulación. Igual me aburre y de tanto en tanto me conecto para leer un ratito alguno de los blogs.

viernes, 17 de diciembre de 2010

En el ojo del tornado

La noche está llamativamente tranquila y agradable por mi casa para estar a solo dos días de la entrega del (quizás) último parcial de mi vida, del que hasta ahora solo tengo las ocho páginas vacías y la mitad de la bibliografía sin leer.
También llueve.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Nueve horas en la oficina

Recibí de regalo una lapicera con la ingeniosa novedad de tener incluída en su tapa un pen drive. Aunque la combinación resulta algo incómoda y rara recién lo probé, conecté el capuchón (guiñodeojos pen drive) en el puerto USB y, ante mi sorpresa, me dí cuenta que en su punta tiene una luz que va cambiando de color. Para que se den una idea sería como tener en el CPU el dedo de ET, pero alternando diferentes colores. Entonces se pone rojo, después verde y pasa por el azul. Vuelve al rojo y como en el medio se cruzan los colores pueden aparecer un amarillo o un violeta. Por primera vez pensaron en algo específico para un oficinista; y entonces ya no es necesario contar los clips o separarlos por colores haciendo tiempo para irnos. Ahora simplemente tenemos que conectar el pen drive, reclinarnos en el asiento y esperar que pase el verde, ahora el rojo, ahora el azul; de nuevo el verde, de nuevo el rojo...ahora el azul...fábuloso. La tecnología sorprende.

martes, 14 de diciembre de 2010

Decisiones

Tengo que cocinar, pintarme las uñas de rojo y depilarme. Todo antes de medianoche para cumplir con al menós seis horas de sueño. No, Laclau quedará para el jueves; mi agenda de hoy está muy apretada. Mañana iré a la última clase, sin el texto leído y con el único objetivo de mirar por última vez el juanete escapandósele de la sandalia a mi docente parecida a Jenifer Aniston.
Eso me reconforta, porque resulta que la belleza y el saber en la misma persona me parecen injustos. Envidia femenina. Absolutamente.
Mientras tanto me dedico a nebulizarme. Adquirí una nueva adicción que mantiene mi hábito de fumadora de aspirar por la boca, pero sin olor y más sano.

Sin códigos

Es como cuando querés mucho una cosa -por ejemplo una cartera- que te querés comprar y no podés y alguien, quien parece que sí puede y que además sabe que vos la querés, te pregunta en dónde la puede conseguir. Y yo que soy buena (o una idiota, o una entregada) le digo en dónde. Ponele que fue algo así. -Qué desprendida- me dice la cartera desde su escaparate. Y pensar que en mi familia tenemos la costumbre de guardar los broches de colgar la ropa en una cartera vieja.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Te juro, chico lindo

que de no haber sido que me estaba haciendo pis (mucho pis) gracias a que me ví obligada en la psicóloga a reemplazar el cigarrillo en la mano por una botellita de agua que me tomé entera como alcoholica en recuperación; que tengo desde hace unas 72 horas una tos de perro que arranca en el preciso momento en que pienso en decir algo interesante; que nunca lo hice y de que quizas nunca tenga las agallas para hacerlo y que tu auto se había quedado justamente en esa peligrosa curva que conecta la AU 9 de Julio con la 25 de Mayo hubiera parado para preguntarte si necesitabas ayuda o compañía.
Pero dadas las circunstancias y la peligrosidad del asunto me pareció no oportuno frenar a ayudarte justo ahora que sabemos que de la tos no nos vamos a morir.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Descoincidencias

Cuando una se pregunta qué quiere hacer de su vida y se contesta "mujer mantenida" hay que estar alerta de que solo está haciendo uso de sus capacidades neuróticas y que no es un deseo real.
Desconicidencia 1
- Estudié Comunicación Social en la Austral.
- Mira vos -le digo sorprendida- ¿cómo la dan ahí?
- Más o menós igual que en El Salvador.
- Ah no sé... yo estudio lo mismo pero en la UBA.
Descoincidencia 2
- Por dónde vivis?
- Enfrente del Parque Las Heras. ¿Vos?
- Enfrente del Parque Patricios
Descoincidencia 3
- Me dí cuenta que trabajar acá me gusta pero no me hace felíz. Así que me voy un tiempo de viaje y después veré qué hago.
- ...
Le habría contestado que a mí me pasa lo mismo, solo que si me voy de acá no solamente no sabría a dónde irme sino que volvería como desocupada. En su caso estaría volviendo como se fue: como magnate o hijo de la dueña.
Tomé un sorbo de mi jugo exprimido y le dije: ¡qué bueno!
Igual eso de la infelicidad qué epidemia eh...ataca a todos los estratos!

Como un perro

Cuarenta y ocho horas ininterrumpidas de tos profunda y punsante, nos deja la materia gris con burbujas, producto del movimiento. Así que en este momento espumante me he hallado con ciertos pensamientos, a saber:
1-Por no sé qué número de vez más, vuelvo a decir: Basta, me retiro acá ahora que aún conservo algo de dignidad, a pesar de que los recuerdos indignos sean tentadores. Los indignantes mejor ni los recordemos...
2-Al bidet en el baño solo lo extraño por ser el lugar en donde pongo las bombachas sucias hasta que termino de bañarme, y en donde apoyo el pie mientras me corto las uñas.
El resto no sé si es falta de costumbre o que realmente no lo necesito.
3- Siendo el país de la venta de medicamentos sin recetas o lo que es peor aún, siendo que tengo recetas vacías selladas por mi padre, me pregunto por qué mierda no me compro un corticoides sabiendo que es eso lo único que nos va a calmar la tos en un corto tiempo a pesar de que los dos médicos consultados insiten en que mejor no. Debería parafrasear a una conocida y contestarles "este es mi cuerpo tambien".
4-Mi madre me pregunta si el saber que es la última materia no me da energías para hacer lo que tengo que hacer. Tirada en la cama, con una almohada en la cabeza por el dolor y harta de toser le contesto que me chupa un huevo la facultad. "Ah, entonces no te queres recibir" me acusa.
No madre, me chupa un huevo lo que vos pienses de mi relación con la facultad.
5-Intentando hacerme vapor en un baño que sabemos no condensa vapor por el agujero que compartimos con el vecino, me doy cuenta que mi panza le gana en tamaño y curvatura a mis pechos. Ahora entiendo a los hombres cuando se desesperan porque la panza nos les deja ver el pito. La desigualdad es estructural, no jodamos, eso de que la naturaleza tiende al equilibrio es puro chamuyo.

sábado, 11 de diciembre de 2010

El peor lugar en mi mundo para habitar

Tengo el bidet en el living. Yace en la otra punta de la mesa, enfrentado con el monitor de la PC que aún no vendí. En el baño tengo un agujero en el piso que me conecta directamente con el baño de mis vecinos de abajo. Puse una bolsa tapandolo en el preciso momento en que limpiando me dí cuenta que se veía a mis vecinos duchandose. La intimidad de complica cada día un poquito más. Me pregunto si cuando voy al baño se escucharan los ruidos debajo o si acaso el olor bajara.
Es una situación bochornosa. Por ahora me digno a cerrar la puerta del baño dejando encerrado a los otros. El termotanque larga unas gotas de sudoración bastantes persistentes y llamativas, haciendome pensar que el issue plomería no terminará en el baño. Las larvas de la cocina de hace dos semanas ahora son algo así como polillas. No lo tenemos bien claro (ni mis padres ni yo). Solo se que no se puede tener un pan rallado vencido por más de dos años y en mi planta de interior encontré que nació un hongo. Nunca ví eso en una planta de interior, dijo mi madre, dejandome más certezas de que mejor dejo que mi compañera "limpie" mi casa.
Mi estado viral sigue su curso normal y ahora estamos por la etapa tos seca, fuerte molesta y dolorosa (casi convulsa), que me hace doler la cabeza de tanto mover el cerebro. Anoche no dormí por eso y esta noche se avecina algo similar. Lo complicado no es solo no dormir sino que tengo que hacer un TP de la facultad para poder terminar la cursada, y esto no me deja pensar. Derrumbada sin saber qué sendero elegir (si Laclau o Pecheux) miro desde la cama mi placard, siempre abierto y me pregunto de qué manera podría llegar a compartirlo con alguien. Es imposible. El tamaño no lo permite. Entonces me voy a bañar contenta por no tener compartir el placard y mientras abro la ducha corro con un pie la bolsa asegurandome que el agujero esta tapado. No sea cosa que alguien nos vea desnudas.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Vaya uno a saber cuántas otras veces ocurrió

Sonó el despertador y lo corrí dos veces más. Podía seguir durmiendo, ese día no hacía falta levantarme tan temprano. Al hacerlo enchufé la planchita del pelo y me fuí a bañar. Salí de la ducha, prendí el noticiero y me puse a alisar el pelo. De fondo escuchaba cómo habían allanado los cuarenta lugares sospechados por el asalto al blindado. Me senté a desayunar mirando la tele. Después me vestí, elegí qué cartera combinar y decidí mejor asegurar la faja de la cintura con algunas puntadas. Me maquillé, seleccioné los aros, rocié el perfume, apagué la tele, tomé las llaves y salí. El ascensor vino enseguida y en la cochera me alegré de que mi auto fuera uno de los pocos que quedaban en el edificio. Que bueno, una sola maniobra -me dije-. Manejé, subí al autopista, llegué a la zona y busqué en dónde estacionar. Dejé el auto a un par de cuadras. El día estaba soleado y caluroso, pero el color blanco me hacía sentir fresca. Caminé las cinco cuadras hasta llegar al barco. Desde en frente podía observar como una imágen de película las personas vestidas de blanco circulando por la borda. Llegué a la recepción y dí mi apellido. Me noté ronca. Pensé que había sido la última tos que había expresado unas cuadras antes. Volví a toser esperando que la voz regresara. No volvía. Me puse disfónica pensé. A medida que saludaba a la gente entendía que los sonidos de mi boca no hacían eco.
Estas afónica, me decían. Sí, me puse recién -contestaba-. Pero era mentira.
La afonía no había sido repentina, me había levantado sin voz. Lo que recién había pasado es que me daba cuenta de que había estado medio día sin cruzar una palabra con nadie.
Solo conmigo. En silencio.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Estoy muda

(literalmente) Bienvenido Diciembreeeeeee!

martes, 7 de diciembre de 2010

Bailar

es una de las cosas que realmente amo en la vida.
Es lo que me hace sentir mujer, sensual, divertida, solidaria, compañera, lúdica, sonriente, alegre, divertida, felíz. También me expande en todo sentido -incluso al mundo de los cuerpos, sin temores ni tapujos ni censura, desinteresadamente. Destapa mi lado actoral; revive las horas de baile frente a la ventana que hacíamos con mis hermanas cuando chicas; logra que pueda expresarme desde lo más profundo y con cada gesto; hace que no piense en nada más que en una conciencia corporal que solo existe por y en el movimiento; es el momento en que mis barreras de defensa desaparecen y donde las endorfinas me generan un pedo kinético, permitiendome poner entre parentesis cualquier difencia.
Bailar me transforma en la persona que quiero ser.
No entiendo porqué siendo el momento en que más plena me siento no hago ninguna actividad relacionada con el baile, le digo a mi psicóloga.
Obvio -me contesta -no sea cosa que la plenitud y la felicidad se te hagan un estado permanente.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Bueno, no tan así

Armé la tabla, prendí la prancha, dejé que tomara temperatura y pase sobre el paño con la intensión de probar cómo corría. Resultado: en cuanto la plancha tocó la tela, se hizo un agujero que dejó tela pegada a la base.
Desastre. Debería demandar a Coto por estafa. También a la vida. Me preguntó si habrá algun lugar en donde iniciarle una demanda.
Atento a la imposibilidad de que todo salga fluído, inicio esta demanda por daños y perjuicios.
Tambien por prejuicios.
Por las dudas.
Y porque encima de todo, y para peores, creo que me estoy por indisponer.
Semana complicada.
Coming soon.

Al final tengo suerte

dentro de la mala leche que a veces creo que me persigue.
Recién quise ponerme a hacer la otra parte de las cosas del trabajo que me quedaron pendientes y resulta ser que justo hoy, recién, hace unos minutos..quién sabe, el paquete office de prueba de mi laptop decidió darse de baja. ¿Qué significa? No power point, no excell...es decir, una computadora al pedo e inoportuna para decidir cuándo caducar.
Lo positivo es que lo más importante lo hice ayer (sí, la frase no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy es mandamiento basado en empiria pura). Así que dentro de todas mis puteadas posibles de este momento, celebro que podría haber sido peor. Lo otro bueno es que esta mañana me fui a la mierda a tomar sol por ahí y ahora fuí al supermercado y me compré una tabla de planchar, la cual estoy ansiosa por probar. En fin, dentro de los avatares posibles, no todo es tan malo...al fin y al cabo tenía pocas ganas de hacer lo que Office no me permite do right now.
Suck me this!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Se busca un Ford Fiesta azul electrico

manejado por el hombre de mi vida.
Estaba en Lacroze, parado en un semáforo. Yo frené al lado. Sentí que me miraban y por eso giré la cabeza y lo ví.
Estaba ahí, paralizado, mirandome. No hacía ningun gesto. No movía ningun rasgo. Solo me miraba. Extrañado, como si me conociera.
Cuando lo miré sentí que el corazon empezaba a latirme rápido y mis pulmones sobrevivían con la última inspiración que había dado, sin animarse a largar el aire.
También lo miré. Inexpresivamente. Ambos nos mirábamos como si pensáramos en otra cosa pero no dejábamos de hacerlo. Nos sentí asustados.
Arrancamos con el semáforo y seguimos cerca. Mirandonos por el espejo retrovisor y por cada ángulo que nos propiciaran los reflejos.
Pasé veinte cuadras pensando en las diferentes formas en que podía inicar el diálogo, en cada semáforo, chocandolo, tirandole un papelito con el número de celular, no sé...algo, pero soy muy cobarde.
Nos separamos en Dorrego y Corrientes. Pocas veces en mi vida suspiré por un hombre con solo verlo y mentiría si no les dijera que me quitó la respiración como hace tiempo que estoy esperando que alguien lo haga. No puedo creer que dejé pasar al hombre de mi vida.

Entrada terapéutica

La recalcada concha de mi putísima madre (venerémos las metáforas por favor). Necesito romper todoooo, necesito descargarme, necesito gritaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrrrrrrr.
No tengo ganas de hacer esa presentación ni ninguna, y menos cuando cada vez suman más personas al auditorio, no quiero ni siquiera pensarla ni practicarla ni nada. no quiero ver el vaciamiento que están haciendo de mi sector. no quiero perderme la ultima clase de cursada antes de la entrega del trabajo final por estar cenando con gente que no me interesa. escuchenme: no me interesan, de no ser que una es una prostituta y necesita cobrar para vivir, y dentro de ese sueldo está la obligacion de ir a cenar con gente que no te interesa. repito. no me interesan. repito. no pasaran. basta de subvertir la vida, los principios primitivos: rascarse y mirar la nada. El mono la hace porque no tiene a la mamá mona que le dice sacate la mano de ahí! La cultura es una mierda. Freud lo dijo y si no lo dijo que resucite y lo diga carajo. Y sino que cualquiera de esos parasitos que se cuelgan de las tetas de Freud para hacer teoría lo digan!. No quiero perder la materia pero sigo sin entender mucho de lo que me hablan. No quiero tener que clavarme otro sábado esperando a que terminen de romperme por tercera vez el baño buscando una perdida, sin garantías de hallarla. Porqué mierda se me volvió a romper la manguerita del aire acondicionado y ahora tengo que esperar al service para usarlo.
Cuando se me ocurrió pensar que las devoluciones de un trabajo practico de una materia (que todavía debemos el final) tenían más valor que dos cd´s originales. Recuperé mi TP pero no tengo más a Filio ni a los depres estos de Rosario. Los devolví por culpa de saber algo que él no sabe. Debería haberle puesto en el sobre: "hola, sos puto. Enterate".
Y a vos chuky: no soy tu psicologa, ni tu amiga ni nada más que tu compañera; así que no me rompas más las bolas con tu duelo porque no tengo ganas de tirarme abajo del escritorio cada vez que pasas!
En fin. Espero estas palabras sirvan.
Uff.
Ahora vamos estirando, hacemos el saludo del sol y respiramos hondo.
Muy bien...

martes, 23 de noviembre de 2010

La delgada línea de la oportunidad

Hoy me enteré que quizas la semana que viene tenga que hacer mi primera presentación laboral con el puesto que tengo a uno de los CEO: sin mi ex jefe (oh, padre porqué te habrás ido), sin mi jefa (que está de licencia), con el Gerente General (el hombre que te pregunta hasta aquello que te esmeraste en evitar que el principal interlocutor de tu reunión lo hiciera) y en inglés.
Se lo conté a una compañera y horrorizada me dijo: noooo y me abrazó. ¿Tendré que empezar a buscar trabajo? El Gerente General se ofreció a presentarla en mi lugar. De ninguna manera: Ingles (tehuelche o lo que salga) o muerte. No pasarán. No pasarás.
Eso sí, a partir de hoy me declaro en estado de ingles permanente y utilizaré each opportunity of life to practice my english.

Los vericuetos del cortisol

Un dato curioso de la muerte de Kirchnner fue haberme enterado, entre las múltiples explicaciones médicas, que cuando estamos en visperas del comienzo de una jornada laboral, el cuerpo segrega más cortisol (creo que es una hormona) que por alguna razon nos prepara para enfrentar la actividad diaria. Ahí quizas encuentre la explicación fisiológica del porqué los domingos (en esta caso lunes feriado) me cuesta tanto dormirme. Desde hace una hora que estoy dando vueltas en la cama, sin poder dejar de pensar que mañana tengo que volver a trabajar (después de cuatro días), de todas las cosas que me esperan por hacer y de las pocas, cada vez menos, ganas que tengo. Entre ellas me reprocho por haberme involucrado en cierta actividad semilaboral de la que ahora no tengo la mínima ganas de dedicarle tiempo.
Estoy en una de esas tantas etapas de la vida en que me pregunto si lo que estoy haciendo es realmente lo que quiero. Y la respuesta no termina de convencerme del todo, con el agravante de que no encuentro algo que sea ese todo.
A veces fantaseo con la posibilidad de dedicarme a escribir (y medianamente este blog hace las veces de ese ejercicio) pero también me conozco y sé que la sola obligación de tener que hacerlo me haría odiarlo con toda mi alma.
También me pregunto qué pasaría si me dedicara a bailar, a hacer shows en fiestas bailando, y seguramente putearía cada noche que me preparo para hacerlo.
Creo que el punto está en tener la obligación de hacer algo de manera continua para vivir. Creo que me gustaría vivir en un mundo de salsa casino, donde a un golpe de palmas, cambia la actividad y hoy bailo, mañana soy oficinista y pasado mañana escribo o edito.
Sé que hay personas que logran vivir la vida de esta manera, pero este cambio de paradigma está muy lejos de mis capacidades individuales.
Me siento que no tengo ganas de ir a trabajar, que odio que llegue el lunes y espero deseosa que sea viernes, le digo a la psicólóga.
- Por fin, me contesta. Por fin te empieza a pasar lo que le ocurre al 90 % de las personas que trabajan.
Puta madre, me digo a mí misma, justo en esta tengo que estar dentro de la norma?
Empiezo a pensar en la posibilidad de irme de vacaciones de nuevo. Ya no me importa irme sola. Importa tener una excusa para tomármelas y no tener que trabajar.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Dejar de fumar

Lo más difícil de sostener esta decisión es lidiar con el pensamiento constante y obsesivo de que nunca más vas a agarrar un cigarrillo. La ventaja de quedar en el intento es que ya nadie nos cree que lo ibamos a hacer, así que no hay desiluciones.
Recién pasaron 24 hs y estoy en el momento exacto en que mataría por un cigarrillo. En su lugar no paro de aspirar aire, así que mi panza es una bolsa de gases.
Una cola con buena autoestima. Nada más. Aspiraciones simples y sin contenido a veces pueden salvarnos la vida.

lunes, 15 de noviembre de 2010

¿El cuento del chico?

Esta tarde tuve que ir a ver al gerente financiero por un temita laboral. Cuando estamos terminando la conversación se levanta, camina hacia la puerta y comienza a cerrarla mientras me empieza a hablar de otro tema laboral. Ni bien la puerta hace paf, bruscamente me dice: - En realidad es mentira, no hay ningun tema laboral - ... - Necesitaba contarte algo... ¿podés creer que de vuelta me separé? Estaba absorta. La situación era tan bizarra que no podía hacer otra cosa más que esperar a que se pusiera a llorar. - Sí, me quiero morir y acá no encuentro con quién hablar... bla, bla, bla... (No lloraba ni estaba compungido) - La verdad es que no sé por qué te lo cuento. (Honestamente se me ocurren muchas razones pero ese cuento ya me lo hicieron chiquito, y ahora estoy desesperada tratando de salvar una materia). Hago mis pequeñas intervenciones - Ves! Sabía que con vos podría hablar! porque lo que me decis es lo que me pasa. ¿Vos estás en pareja? Estas sola desde hace mucho? Porque se te ve entera. Sí, sí...por suerte hace muchos años que vengo invirtiendo en terapia a la que casualmente tengo que ir en exactamente una hora. - Perdoname pero me tengo que ir a la psicóloga. Se quedo mirandome con cara de perrito mojado. - Sí, sí, no se lo cuento a nadie (¿te dije que tenía un blog?). En cuanto al resto...no sé, tenés que transitarlo. Abrí la puerta y me fui. Que no se haga costumbre.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Recuerdos de La Havana/1

La Havana tiene algo especial, y no es cliché.
Cuando llegamos estábamos un poco cansados del viaje y también del otro; así que el primer día fue algo raro. Una mezcla de cansancio, miedo (sí, porque cuando venis de una semana en un mundo casi ficticio, la ciudad es impactante) y aturdimiento. Me sentía aturdida por tanta gente de golpe.
Cuando llegamos al hotel teníamos que hacer tiempo para que nos dieran la habitación, así que nos fuimos a almorzar al peor bar que podríamos haber encontrado. Como dice la ley del viajero (o al menos la de mi experiencia) el primer día uno paga el derecho de piso, yendo al lugar más feo y a veces más caro, por no atreverse a buscar más.
Quedaba a media cuadra del hótel. Cuidábamos nuestras cosas temerosos de que nos las sacaran. La gente nos miraba indiferente o mejor dicho nos miraba, pero no nos aceptaba.
Sentía un dejo de rencor sobre nuestra cualidad de turistas. Almorzamos algo feo; en realidad lo mío un poco mejor, gracias a la solidaridad de mi compañero de viaje que me cambió el plato cuando me dí cuenta que lo que había entendido como carne vacuna era porcina.
El Hotel Sevilla es una réplica -imagino- de la costumbre española hecha ladrillos. Quedaba a una cuadra del Museo de la Revolución y en frente de una escuela de danzas.
Constantemente veíamos niñas que iban con sus rodetes de red por la calle. Me avergoncé de mis prejuicios.
Ni bien llegamos a la habitación cada uno se acostó en su cama. El cuarto era de techos altos, oscura y ventanas altas.
El prendió la televisión y empezó a escribir en su celular. Yo simplemente estaba recostada mirando el techo.
Eran recién las dos y media de la tarde. Habíamos llegado a La Havana hacía tres horas y yo ya sentía que todavía nos faltaban 36 eternas más para irnos.
- Salgamos de acá, le dije.
Quería conocer La Havana pero más quería que se pasara el tiempo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El meollo

De manera simple (muy) y metafórica podría decir que la técnica psicoanalítica consiste en quitarle capas a la cebolla. A veces esa cebolla es uno mismo y otras veces es otro en relación a uno. Entonces quitarle las capas, muchas veces (como pasa con la cebolla) nos hace llorar. La vida del psicoanalizado es algo así como vivir entre el darse cuenta que esa cebolla ya no tiene esas capas y sin embargo querer volver a recubrirla para que la cebolla siga siendo cebolla. Creo que en eso consiste lo arduo de la terapia, porque ni bien la despojamos de ellas inmediatamente tendemos a querer volvérselas a poner. Pero la cebolla ya no es la misma, y en ese caso nos queda un bodoque de algo que fue cebolla pero ya no puede volver a serlo. No es fácil. Por eso creo que muchos se escapan con su cebolla a medio pelar, aún a riesgo que con el tiempo se pudra.
A mí no me gusta cocinar pero se me dio por pelar la cebolla. Y resulta ser que en una de sus capas habita el maltrato.
El maltrato, no en su forma física o verbal, sino en las traicioneras: ya sea simbólica, actitudinal o de destrato.
Y la capa de esta cebolla es bastante jodidita, sobre todo cuando te das cuenta que es la forma con la que te relacionas con los hombres.
Así que espero a partir de hoy mantenerme en estado de conciencia o alerta para no volver a rearmar la cebolla.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Celebrando

vivir sola. el placer de llegar y no tener que hablarle a nadie justo hoy que es exactamente eso que no tenemos ganas de hacer. sacarnos la ropa en el camino a la habitacion y quedarnos en tetas disfrutando que nadie nos ve hasta que encontramos el pijama. poner la tele en el canal que se te ocurra y sentarte a leer los blogs que no lees hace tiempo.escribir en tu blog sin respetar la mayusculas ni nada de las cosas gramaticales porque estas un poco harta de la teoría y la practica
ahhh...la soledad a veces es exquisita (aunque la lluvia diga que hoy daba para otra cosa)

domingo, 31 de octubre de 2010

Orgullosa de mí

Tengo un solo amigo prácticamente que comparto con mi ex novio, y hoy se casó.
A pesar de que había decidido desde hace bastante tiempo no ir a la fiesta ni a la iglesia (previo aviso, obvio). Las razones por las cuales no pensaba ir eran no solo encontrarme a mi ex con su mujer, sino también a todos aquellos amigos con los que supe compartir momentos pero que dejé de verlos después de lo que llamo el trágico 2006, cuando además de separarme murió mi hermana más chica. Reencontrarme con todos ellos, ahora tan lejanos, suponía remover todas esas cosas dolorosas y hacer palpable la distancia de los años, además de estar en un lugar donde claramente no era más mi espacio. Tampoco no estar en pareja ni en proyectos de me hacía sentir la respiración en la nuca de una presión de la que no puedo correrme.
El lo entendió y aceptó mi decisión, a pesar de que le hubiera gustado de que esté.
Pero anoche empecé a no sentirme cómoda con mi decisión de no ir. Las palabras de mi amigo diciéndome que era la única vez que pensaba casarse en su vida no paraban de repicarme y entonces algo me hizo click y me dieron ganas de ir.
Y fui. Con todas las expectativas e incomodidades que imaginaba me generaría. Con todos los miedos que me sobrevolaban. Fuí. Fui sola. Sí. Y no me arrepiento.
Por primera vez pude correrme de mi mundito egocéntrico, de ese que me hace pensar en que todo pasa por y sobre mí, y estar con mi amigo en este momento tan especial.
Me siento orgullosa y contenta porque confirmo que aunque lenta, la terapia funciona. Después de muchos años pude ponerme por detrás de la situación, correrme y empezar a ver que no todo lo que me pasa a mí es lo que importa, sino que lo que le pasa a las personas que quiero también es lo que importa. Las cosas sucedieron de una manera natural, y me encontré a todos en diferentes momentos en algo que sentí afectuoso. Las expresiones de sorpresa estuvieron pero inmediatamente cada uno me dio un beso y un abrazo sentido por reencontrarnos. El tiempo pasó. La mayoría estaba con sus mujeres e hijos y yo...sola, pero inmensamente plena. Porque corrí mis miedos por compartir un momento con mi amigo. Y pude disfrutarlo. Y pude emocionarme. Y pude disfrutar del abrazo de emoción que me dio cuando me vio, cuando se despidió y cuando me volvía y me mandaba un mensaje al celular diciendo que me quería con el alma. Y entonces recobra sentido cuando la psicóloga me dijo que la gente no me abandonaba, sino que yo soy la primera en abandonar. Y hoy decidí no abandonar. Y me alegro de poder verlo ahora que tengo 31 y no a mis 70, cuando quizas me hubiera perdido muchas cosas de la vida. Para mi amigo según me dice, soy como una hermana que no tiene. Y esta hermana hoy estuvo.

sábado, 30 de octubre de 2010

Buscando respuestas

Caminando por el shopping veo delante mío una mujer que caminaba, paraba, miraba vidrieras y seguía. Su pelo era igual. Imaginé que era ella. Jugaba a que era ella. La situación me generaba una mezcla de angustia y ansiedad. Parsimoniosamente, como si nada ocurriera, sentía que ella iba segura por tener algo de lo que yo quería. Y yo no dejaba de mirarla, detenidamente y convenciéndome de que podría llegar a serlo. Experimentando la sensación de bronca, respeto y admiración que me generaba a la vez buscaba algo, algo que me diera respuestas. Creí encontrarlas: su cola era flácida y con el andar se movía.
Ahhh, me tranquilicé, debe ser por eso... Entonces apuré el paso para tratar de verle la cara. Pero no era. Tampoco le encontré sentido a buscar las respuestas en una cola. Ojala las preguntas sobre el amor se respondieran así de fácil.

viernes, 29 de octubre de 2010

La belleza de lo muerto: N

La N es de Nizard y es un texto en el cual De Certeau hace una genealogía acerca del nacimiento de los estudios de la cultura popular sobre la que se pregunta si existe por fuera del gesto que la suprime, dado que fue necesario censurarla, eliminar su peligro, para hacerla objeto de interés.
La muerte de Kirchner me hizo pensar en esta analogía.
Es impactante ver cómo durante tres días la televisión, la radio y los medios en general (sea cual fuere su trayectoria) hablaban de este acontecimiento, y ante mi sorpresa (ya que de muchos me hubiera esperado otra cosa) han salido análisis bastante reivindicativos de su rol político.
Claro, la muerte es censura. La muerte clasura y con ella se lleva el peligro de lo que podría traer la reivindicación (aunque solo fuera de algunas medidas).
¿Lo tomarán como una forma de empezar a anular un proceso, un modelo y de generar subrepticiamente un vacío de legitimidad?
Pero por suerte hubo una plaza (más de una diría) y un montón de personas que como yo no fuimos -un poco por tibios, un poco porque creíamos que era ir para llorarlo - pero que pensamos que lejos de la clausurarlo sirve para abrirlo y sincerarnos con que no es perfecto pero tiene mucho de lo que queremos.
Cuando leo o escucho "muerto el perro se acabó la rabia" pienso en la Bersuit y en sus muertos que no paran de nacer.
Sobre todo cuando confunden el perro con el proceso.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Murió Kirchner

Y aquí algunas frases perdidas entre los blogs que sigo y el msn... - "El que se alegra es humanamente dezlenable y politicamente analfabeto. ¿Por qué no se muere Videla?" - "La derecha no puede tener tanta suerte" - "¿Puede ser tan puta nuestra historia?" -"Duhalde debe estar descorchando...al menós así nos ahorramos un par de marianos ferreyras más"
Mi hermana una vez me dijo algo así como que la muerte es un hecho y que siempre se está muriendo gente...pero este año la muerte-acontecimiento se está excediendo un poco.

sábado, 23 de octubre de 2010

La ultima entrada de mis 30

En breve pasaré a tener 31. La década del ´30 era la infame? No lo recuerdo. De todas maneras pasé un muy buen día despidiendo los 30. Salió de casualidad. Cosas que se dieron y que lo conviertieron en fantástico. Vinieron mi hermana y mi sobrina desde el medio día porque mi cuñado trabajaba y se quedaron todo el día ayudandome a preparar las cosas para el festejo de mañana. Estoy agotada porque hicimos muchas cosas, pero estuvo buenísimo. Mi sobrina es lo más y me sacá carcajadas con cosas simples. No sé, cuando estoy con ella a veces es como que desaparece el mundo. Hasta mi hermana...que puede estar contándome algo, pero si Mora hace hace algo inmediatamente toda mi atención está en ella. Me desconecto y la disfruto. Almorzamos, dormimos la siesta las tres y después bailamos, jugamos y nos dimos muchos abrazos. Mi casa es un embole para los chicos, pero ella ya encontró sus cosas para divertirse y me encanta.
Mi mamá, desde su casa, me ayudó también con un monton de cosas para mañana. Amo a mi familia. Es imperfecta pero tienen detalles de amor y solidaridad que me hace sentir orgullosa.
Mientras preparaba las cosas pensaba en Geri y en lo tonta que fue al haberse perdido todo esto. Las cosas buenas de la vida a veces llegan o simplemente ya están, solo hay que estar abierta a verlas.
No hay balances de este año. No, no...creo que lo fui haciendo durante todo el año así que llegar al ultimo día pensando boludeces es una estúpidez.
Estoy muy cansada, pero qué bueno que me decidí a festejarlo!
Nos vemos en los 31.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Ahora hablemos de los extremos

Claro, porque resulta que hasta hoy la idea era pasar el domingo de cumpleaños metida en la cama sin asomar la nariz (y no hablo justamente de estar acompañada) pero de golpe pasé a armar un cumpleaños de unas veintipico de personas. Bien por la terapia que está haciendo sus efectos (se ve que el último temita del abandono por mi misma que quedó rechinando en los timpanos) pero ahora empecemos a tratar el tema de los extremos, porque de nada a multitud había otras opciones eh! Lo cierto es que de golpe me dieron ganas de festejarlo con todos, y aunque va a ser trabajoso y algo agotador, es realmente lo que quiero. Los 31 los voy a cumplir lo festeje o no, así que volvamos a mis festejos multitudinarios carajo! Después del 2006 (fecha en que mi vida cambió tan trágica como abruptamente) ésto realmente es un logro. Sobre todo pensándolo en términos de transición: el primer cumpleaños en mi departamento fue un viernes, y lo pasé cenando en casa con mis dos amigas con las cuales nos quedamos dormidas en el piso cual borrachas (aunque no lo estábamos) después de tanto peso psíquico. El año pasado me animé a festejarlo con más gente pero este año, amplié. Estoy llevando a los límites de sus metros cuadrados mi departamento y me gusta... No voy a ocultar que Laura es como mi figura de autoridad en los festejos de cumpleaños. Me organiza lo que tengo que preparar, las cantidades y por supuesto, cada vez que le pregunto si festejo o no es la primera en decirme "Obvio", respuesta simple que de otros no sé por qué no me es suficiente para decidirme. Como sea, alla vamos...rumbo a los 31 años y con ellos a acercarme un poco más a lo que solí ser alguna vez, hace muchos, muchos años. Y eso incluye cargar las pila de la cámara de fotos.

martes, 19 de octubre de 2010

Tarea para el hogar

- Vos decis que la gente te abandona, pero vos también abandonás ....
Lo del porqué en uno de mis sueños eran cinco (5) los perros negros que aparecían queriendo atacar a Yanka lo dejo para analizar allá la próxima semana, como bien quedamos.
Tampoco es cuestión de andar haciéndome la buena alumna con la psicóloga!

lunes, 18 de octubre de 2010

Claro que si Cosmos no hubiera decidido cambiar la programación y poner un programa de violencia femenina en lugar de Sex & The city, quizás, y solo quizas, este estado de estar bien arriba podría llegar a durarme un poco más que un par de horas.

Hoy tuve psicóloga

después de 15 días. Ya estoy, eh! Arriba. Bien up Tanto que hasta quizas festeje los 31 años eh!

domingo, 17 de octubre de 2010

El grito que nunca pegué

Después del día de la madre en la casa de mi abuela, me fui para Lanús a encontrarme con un amigo que no veo hace mucho. Vive en Lanús Este, muy cerca de lo que podría llamar mi antiguo barrio o mi antigua vida. Como no había nadie en la casa me fui hasta la casa de su madre, intentando recordar dónde era que lo hacía. Entonces recorrí con el auto las calles de Lanús, de ese Lanus Este que antes sentía absolutamente mío y que ahora me resulta tan dolorosamente extraño y nostálgico. Donde siento que nadie queda, que nada queda de mí, porque hasta los recuerdos que pueda tener por esas calles cuya fisonomía está bastante cambiada no hacen más que reenviarme a los recuerdos más dolorosos de los que no están más, en todos los sentidos posibles. Sola en el auto sentí la necesidad de gritar. Gritar espantada, desgarrada. Ese grito que nunca pude ni puedo dar. En un momento la busqueda de mi amigo se transformó en una necesidad de abrazar a alguien para poder llorar. Pero no lo encontré. Escapandome de ese horror hacia el lado oeste llamé a mi amiga para tratar de pasar ese momento amargo. Tampoco atendió. Geri no está. Mis amigos de antes ya no lo son. Las únicas lágrimas que me permito salieron con un bostezo. Lanús Este se murió y una parte de mí también con ella. Y todavía no puedo enterrarla ni gritarla.

viernes, 15 de octubre de 2010

Dejame ser mano

Pensé que podía ser la chica que corre, la que se va rápido, la que nunca habilita las oportunidades para conocerla. Quizas un aire de misterio y de intriga que con el tiempo nos hace buscar las excusas para acercarnos, para saber quién es, qué hace y por qué corre.
Pero en este caso soy la chica que se baja en la primera estación llamada realidad.
Y sin embargo en otras situaciones sigo y sigo apretada en un tren del que no me quiero bajar.
"Andá que quiero esperarte a que subas al auto"
Aunque en muchas personas me fastidia en otras me encanta que de vez en cuando (muy de vez) quieran cuidarme.
Vayamos al maso y tiremos las cartas de nuevo.
Quiero otra cosa...

jueves, 14 de octubre de 2010

miércoles, 13 de octubre de 2010

Creer o reventar

En el momento en que estoy leyendo el listadito con las materias que me faltan se cae uno de los estantes de la biblioteca con todos los libros. Raro No, no, lo de los mineros para mí no fue milagro. Igual lo de la biblioteca es muy sugerente. ... (Además de contribuir a mi mal humor)

Declarado

tengo mucho, pero mucho mal humor. Causas? Ninguna aparente o significativamente atípica.
Coadyudantes? Todos los que se te ocurran y hasta los que no: como por ejemplo, que te diga el portero que se inundó la baulera con medio metro de aguas cloacales.
Ni quiero pensar qué tengo guardado ahí.
(Mierda, es la puteada más pertinente, pero me llamaré al silencio)

lunes, 11 de octubre de 2010

Recuerdos al planchar

- Nunca ví una persona planchar así, realmente no lo sabes hacer! - ... - Me despertaste con el ruido de la plancha plaf plaf sobre la ropa. No hay que aplastarla, hay que plancharla lentamente y dejar que el calor saque las arrugas.
Eran las seis y media de la mañana de un día cualquiera (podría ser tranquilamente un lunes) de la semana. Alguién, que aún yacía en mi cama -sin importarle que lo había llamado antes dulcemente para que se levantara porque en media hora tenía que irme a trabajar- osaba enseñarme desde abajo de mis frazadas calentitas y mis ganas de estar en su lugar cómo era la técnica del planchado mientras me reprochaba que lo había despertado con los golpeteos.
Lo miré absorta.
Perdón corazon por despertarte y hacerte despertar a esta hora para alcanzarte hasta tu casa y que sigas durmiendo por lo menos hasta las ocho. Sí,sí, obvio que me gustaría no ir a trabajar hoy y no tener que planchar, por supuesto, pero no puedo faltar así porque sí como me pedis vos, viste?. Claro, sí, soy pequebú y bueno, ser pequebú tiene estas cosas. Claro, en tu mundo académico se hacen las cosas en otros tiempos, y me parece perfecto eh, cada cual elige lo suyo pero como no soy becaria y se me dio por estar en esta parte del sistema, me tengo que levantar a las 6 de la mañana y conmigo quien me acompañe, al menos ocasionalmente. Sí amor, ya sé que vos tenes unos diez años más de experiencia en la vida que yo y quizas sea esa inmadurez la causa de mi egocentrismo o egoísmo (ay, no sé cuál es el adjetivo preciso que debiera utilizar) al momento de planchar. Te prometo que no volverá a pasar.
- "Qué hora es? Uh, dale que es tarde" - solo le dije, y creo que cerré la puerta de todo lo posible.
Hace un rato mientras planchaba recordaba esa situación. Hay detalles que son claves,
y cosas que se aprenden. Igual soy horrible planchando y recién busqué en internet técnicas para hacerlo. Planchar un pantalón tres veces no está bueno... ¿De los golpes? ah, no, no encontré nada...que cagada esta interné.

Un avance

No sé con quién pero al menós ya sé cómo quiero estar. Tampoco imagino cómo serán sus manos (como bien demuestra el dibujo). Mientras ensayo la muñeca y fantaseo cómo podría hacer un mural en mi casa, también fantaseo con otras posibilidades, en las que por supuesto no entran Althusser, Halls ni ninguno de esos que esperan a ser leídos para recibirme.

Seguimos igual

en este nuevo amanecer (bah, mediodecer?), al que se le suma haber tenido unos sueños un tanto raros y angustiosos en los que se desplazaron los ladridos del perro de mi vecina en mitad de la noche y que me llevaron a la casa de caaguazú en una situación en donde estaba Yanka, mis hermanas, cinco perros negros (que no sé cómo habían entrado a mi casa para atacar a Yanka) y alguien, que no sé si condensaba la figura de mi padre o la de mi ex novio.
Lo bueno de esto último es que empiezo a encontrarle lugares a ciertas personas (en este caso, el de pivot de mi edipo); lo malo, es que ya son muchos los días conmigo misma...pero no tengo ni un poquito de ganas de volver a mi trabajo.
Extraño.

domingo, 10 de octubre de 2010

La montaña rusa

de mi ciclotimia funciona así: Una mañana y media tarde bastantes buenas, con aire libre, sol, tranquilidad...y ahora, no me pregunten qué me paso porque no lo sé, un mal humor y malestar que me invaden absolutamente en todo.
Mierda, carajo.

sábado, 9 de octubre de 2010

Ah, de nuevo yo.

Sabiendo que tengo que hacer cosas para recibirme y sin iniciativa de hacerlas. Poniéndome contenta porque postergaron un turno los finales de las materias que de todas maneras no iba a dar. Con cuatro pantalones que me compré (todos iguales pero de diferentes colores) que espero que en la semana los sienta tan dignos como hoy cuando me los probé. Con una sensación de que me voy a quedar soltera de por vida. Con mi trigésimo primer cumpleaños soplándome en la nuca. Con los músculos estirados (ah, sí, las clases de elongación son bárbaras). Con un fin de semana largo y que avecina hermoso y sin la mínima posibilidad de socializar con alguien. Con mis sábado a la noche sin saber qué mierda hacer. Con mi hermana que me preguntó por qué no hago nada hoy y que me explica cómo hacer para vencer mi soledad (?). Con la certeza de que mi madre realmente también duda que me vaya a quedar sola. Con una película a medio ver porque al dvd se le dió por cagarse a mitad y con un libro que empecé hace meses y que ayer me volví a enganchar.
Ah, sí de nuevo yo.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Imagen recurrente

Así encontrás la cama cuando tuviste una mañana de indecisión. Cada vez me cuesta más vestirme!
Igual lo prefiero eh! Si tuviéramos que andar por la vida en bolas tendría bastante más problemas que el de no decidirme.

martes, 28 de septiembre de 2010

Bueno, quizás sí

sea un poco hipocondríaca y que hablen de la muerte y de la muerte constantemente me hace empezar a sentir que me falta el aire, que me asfixio...me angustia.
Tampoco está bueno que se la pasen hablando de alguien que murio y que tiene tu mismo nombre. Nunca me pasó. Se siente horrible porque en algún punto (aunque sea solo el nombre) te interpela.
No me gusta la muerte...no, no.

domingo, 26 de septiembre de 2010

El círculo previsible

-"Estuve ahí, en la Costanera. - Ah, y por qué no me avisaste? - Es que como me dijiste que estabas con tu vieja. - ... - Bueh, qué querés... que hagamos una reunión de familia? Bastante que la tengo en frente. (N.E: mi mamá y mi papá están divorciados desde hace diez años, pero desde hace uno que pasamos navidad, año nuevo, cumpleaños y alguna que otra fecha todos juntos) - Además ando con ese dolor como le agarraba a Geri" (N.E: a Geri no le agarraba ningún dolor. O al menós no ese). Uff. Lo bueno es que la recurrencia hace que más o menós ya esté acostumbrada a este tipo de cositas.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Tenía el temor

de que hubiera sido solo un día. Un día especial de amor, quizás por el perfume, el peinado...quién sabe. Pero no: mi sobrina me reconoce. Y no solo lo hace, sino que además viene, me abraza y se me sienta en la pierna.
No hay sensación comparable así que no sé cómo explicarselos.
Imagínenselo.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Tengo un llanto atravesado

en forma de dolor de espalda persistente y molesto. Me encantaría dedicarme todo un día a llorar, porque si bien el tránsitarlo es triste al mismo tiempo es liberador y te deja relajada. Pero ya sabemos como soy y eso es algo casi imposible en mi personalidad rígida y omnipotente. Así que mañana empiezo mis clases de elongación...a falta de lágrimas, bienvenido el estiramiento del cuerpo y de la mente.
Tengo que adminitir que la dermatóloga tenía razón y mi cara está cambiando. Solo limpiarme con un gel. Es revelador lo que logra un solo cambio de hábito. Si tuviera un poco de voluntad, el tomar mucha agua y abandonar el cigarrillo podrían llegar a dar resultados maravillosos.
El resto sigue igual.
Debería reconocer alguna vez que en muchos aspectos soy una privilegiada de esta vida, lástima no tener la capacidad para percibirlo.
Soy una bolsa de quejas, pero es la que me tocó.

martes, 21 de septiembre de 2010

Agotada

El trabajo realmente hoy me agotó. Igual lo prefiero, así en pequeñas dosis y cada tanto, como para salir de la sensación de letargo en la que me siento inmersa. Me quedé hasta las 7 de la tarde buscando argumentos para enmascarar algo que no comparto ideológicamente. En esos momentos es cuando me pregunto si el laburo te hace sostener prácticas de un modo disociado. Es decir, comparto cierta ideología con ciertas personas pero me encuentro inmersa en un medio laboral en donde esas ideologías no convienen. Entonces en la práctica tengo que hacer cosas que cuando las veo desde otra perspectiva me digo, ah, que hija putez. Soy como una gran mentirosa. Piensa como yo digo pero no como yo hago.
También sentí esto de la falta de liderazgo, de un rector, una figura de autoridad. Encontrarme ante un problema con un grupo de personas donde se miran entre sí y dicen, y ahora? Y no estar seguros de qué hacer y cómo manejarlo. Es una sensación cuasi de huerfandad. No hay papá ni mamá en ese trabajo y mi vida siempre estuvo acompañada por figuras patriarcales, así que me genera un soledad absoluta.
Cuando salí me reproché no tener ninguna actividad física de dispersión. Honestamente hoy sentí que lo necesitaba. Algo en donde poner la energía y despejar. Me tengo que poner en campaña para buscar algo. Definitivamente.
El cuerpo también lo pide estéticamente: siento que no paro de adelgazar y estoy en el límite de lo investible.
Hoy me agobia todo, debe ser la humedad, pero me agobia la delgadez, me agobia el trabajo sin estrategia, me agobia el no resolver los temitas de la facultad, ni lo de encontrar una actividad extra laboral placentera. Fastidiosa es la palabra. Algo de sueño también (es que eso de dormir una siestita ayer a las cinco de la tarde lo pagué bastante caro a la noche).
El cómo y el porqué de Abonizio me están matando, pero soy así, tengo etapas que hasta que un tema no saca humo no dejo de escucharlo. Lo linkearía pero evidentemente para la comunidad de youtube no es interesante. Mucho oximoron creo. Felíz primavera.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Como la vida misma

No puedo creer haber cortado algo de la neurosis. Sabía que tenía que hacer muchas cosas para la facultad, limpiar la casa y otras más, y cuando empezaba a tomarme la abulia que suele darme cuando se me acumulan las cosas y no tengo ganas, de pronto me encontré limpiando la casa, compartiendo un domingo con mi mamá (que me dejó el balcón y otras cosas hermosas) y saliendo a las 6 y media de la tarde en busca de un bar que tuviera wi-fi y pudiera desplegar este aparatito móvil, para empezar al menos a hacer las cosas de la facultad que tenía pendientes. Me fuí a San Telmo, busqué un bar semi vacío (porque inaugurar el tema de la notebook por fuera de la casa es algo que aún no puedo hacer sin verguenza) y me tomé un café con leche con un tostado. El hombre que empieza a interesarme me había dado la idea, al contarme que se compró la notebook para hacer su tesis. Porque es cierto, no es lo mismo hacer algo que no tenemos ganas en el espacio de siempre, que hacerlo al menos en otro espacio que además te brinda la esperanza de socializar. No hablé mucho, pero al menós el mozo (un chiquito que no se dió cuenta que estoy por cumplir los 31 años) se empeñó en hacerme sentir bastante cómoda.
Yo, por mi lado, tampoco me dí cuenta que me había metido en un bar (quizás uno de los pocos de la zona) que estaba cerrando. Así que a la hora y media me ví obligada a levantar mis cosas y emprender regreso. Me fuí a dar una vuelta por Defensa, tomé aire, absorví un poco de la vida que hay por fuera de mi cueva solitaria y volví, un poco más realizada.
Lo revelador, casual o lo que fuere, es que ni bien me senté en el bar recibí en el celular un mensaje (de esos que habitualmente espero y que nunca llegan y que me hacen sentir una hojita abandonada en el medio de la calle). Entonces confirmé una vez más, que es así nomás: las cosas llegan cuando no las esperamos. No hay que esperar, hay que hacer. Porque cuando uno arma algo para uno es cuando los otros aparecen y si no aparecen al menós no nos damos cuenta.
Cuando caminaba por San Telmo me encontré pasando por dos bares en los que había estado y ni sabía cómo se llamaban. Y me ví en el recuerdo (nada lejano eh!) y entonces pensé en que menós mal que las calles no tienen memoria porque de otra manera no podría pasar por ellas sin sonrojarme, aunque esté bueno tener recuerdos (al menós de esos).
Anoche ví Como la vida misma (lloré con el final) y me quedó una frase que decía algo así como que no hay que planear la vida, sino vivirla porque el único plan que no falla es que la vida te sorprenderá.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Pasados los treinta

El martes, con mi contractura a cuesta, el traumatólogo me dió turno para que vuelva a verlo con las radiografías hechas hoy a las 16.30 hs. Sí, hoy, 16 de Septiembre, en pleno movimiento estudiantil y de dispersas manifestaciones varias (incluído un intermitente paro de subtes) tuve que ir a Callao y Perón. Esto significó: salir del trabajo antes (después de dos días de ausentarme), ir con el auto hasta Parque Centenario, estacionarlo por ahí, caminar al subte, tomarme la línea B, bajarme en Callao, atravezar el primer grupo de manifestantes y llegar al centro médico, con mis super radiografías bajo el brazo.
Sentada en el consultorio, aguardo el momento en que el doctor se pone a mirar las radiografías. 1,2,3,4,5...aja...a ver? 1,2,3,4,5...ah, pero qué hay acá? (pregunta retórica que no está buena escuchar en una consulta médica). Qué hay??? le digo desesperada. Estas placas están mal hechas. Repetítelas. Pero qué tienen? O tenés costillas de más o tenes la quinta vértebra sacralizada. Pero no te preocupes eh? Lo que sea es de nacimiento.
Puta que lo parió. De nuevo tengo que hacerme las radiografías y volver y todo, todo para qué? para que me diga que efectivamente voy a cumplir los 31 años, y por eso, como nos dice nuestra fantastica internet "Esta enfermedad congénita (lo de enfermedad me parece un poco mucho) generalmente no es sintomática hasta llegar a los veintitantos o pasados los treinta".
Parece que son clave...y yo sigo siendo estudiante!

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Por qué creo que mi vecina está loca

  • Porque está llorando como marrano contándole a su amiga que conoció al flaco con el que había hablado anoche, toda la noche, y que conoció por internet y hoy se vieron y el flaco le salio con el cuento de la ex-mujer
  • Porque le dice a su amiga que coincidían en todo de sus vidas: separados, viviendo solos, atravesando una separación y ambos tenían un perro labrador (Nota de editor: mi vecina no está en pareja desde hace tres años por lo menos y Timba puede tener genes de cualquier perro de la calle, menós de un labrador)
  • Porque mientras llora y le cuenta de su desencuentro, también le empieza a boicotear al nuevo novio de su amiga a quien, con un acto honestidad solidaria, lo mata y le dice que es un mal tipo y que ella no se merece eso, y se lo dice porque es su amiga y la quiere (muy feo, muy feo lo que estas haciendo vecinita)
  • Porque ni bien corta con la amiga, a quien le lloró a moco tendido, llama al flaco que conoció para agradecerle su sinceridad al decirle que no estaba preparado para otra relación, y que ella estaba bien (sólida) y que ojalá algun día se encuentren con sus nuevas parejas los cuatro.
  • Porque ni bien corta con el flaco, llama a su hermana como si nada, y le dice que mañana quiere traerse a su hija a dormir a la casa.

Los tópicos mujer, amor, amistad y maternidad pueden transformarnos en una psicótica. Hay que estar bien alerta eh!

Mientras tanto, por mi cabecita paranoica, no deja de darme vueltas la idea de que el laburo nuevo no va a salir. Y eso nos da una tristeza terrible...

Igual trataré de mitigar todos estos descubrimientos sobre mi vecina y mi cabecita loca, afectada por las hormonas pre menstruales, en una reunión de consorcio que se las trae con mucha violencia.

Que día!

Y eso que no conté aún el paso por el traumatólogo (que merece una entrada aparte)

No me puedo dormir

Las dosis de miorelajante y clonazepam que tengo en el cuerpo esta noche parecen no ser suficientes para que el sueño venga a mí. Hace una hora que estoy dando vueltas en la cama y mi vecina (pared de por medio) no me dio otra opción que venir a escribir hasta que ella termine de hablar por teléfono. La imagen es algo así, una mujer en bata, sentada en el living frente a su computadora, un cigarrillo encendido y solo la luz catódica que refracta este blog. Por qué será que repito una y otra vez lo mismo. El hombre es el único animal de costumbre que parece repetir los mismos errores. Eso de quemarse con leche y ver una vaca y llorar, conmigo no parece funcionar. O al menós con ciertas personas. Y me expongo nuevamente al mismo vacío de la espera o lo que es peor, al vacío que genera la presencia de ciertas personas. Frustrante. Ese es el adjetivo que describe el haber dejado pasar de nuevo lo que más de una vez nos prometimos que no íbamos a dejar que ocurriera. Recurrente. Reincidente. El costo de la oportunidad, es un engaño caro.

Fluir

no lo logro. Relajar, tampoco.
De nuevo el circulo vicioso del neurótico: no hacer lo que queres hacer y tampoco hacer lo que debes.
Es la cinta de Moebius o el ocho acostado del infinito, donde el punto de encuentro es la contractura.
Se diluye y sigue fluyendo, hasta otra vez más, que se vuelve a atorar en otra contractura.
Igual tambien pongámoles fichas a la falta de ejercicio. El traumatólogo no indagó sobre stress y solo dijo que me sentaba mal y no tenía musculos.
No todo lo que pasa en el cuerpo tiene que ver con la cabeza, no,no..la gravedad también existe, aunque la neurosis se haga costumbre.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Cosas de padre e hija

Ya son varias las veces que ocurre que cada vez que me encuentro con mi padre en un lugar público (sea un bar, una plaza, un restaurante, etcétera, etcétera) siento que tiene la necesidad de decir en voz alta y fuerte"Hola hija, o "cómo estás, hija"... o lo que fuera para aclararle al mozo, a quien esté alrededor o en un radio cercano, que soy su hija.
Podría pensar que lo hace porque está orgulloso de que lo sea y tiene la necesidad de gritarlo a viva voz. Pero esto es algo que empezó a hacer hace poco tiempo, y cada vez lo marca más.
Así que conociendo a mi padre, los vericuetos de su cabecita enroscada y su nivel de persecuta estaría en condiciones de afirmar que teme a que piensen que soy su novia.
Claro, quizas para él no sea tan evidente que tenemos los mismos ojos, la misma nariz y que a nadie se le ocurriría pensar que puedo ser otra cosa que no sea su hija.
A mí por el momento no se me dió por su franja etaria, así que ni se me ocurre la posibilidad.
Será que a él sí le cabe la mía...

sábado, 11 de septiembre de 2010

No tengo salvación

Es sábado a la noche y me pone contenta que se haya caído una salida. Sí, soy un desastre. Evidentemente voy a destiempo con la vida. Espero en mi vejez me pegue la pendeviejada y remonte los años de joda que estoy dejando pasar ahora.
Mientras me bañaba, después de haber estado mirando una hora sitios en internet para salir, pensaba que tendría que organizar una salida de "desencontrados". Sí, no solos (porque esa palabra nos predispone mal) pero sí juntar a todos esos amigos y conocidos que estamos a gamba, que no sabemos qué mierda hacer un sábado, porque nos sentimos solos y porque tenemos impedimentos de sociabilidad que no nos permiten relajar y salir, para darle una oportunidad a la noche. Entonces sería organizar algo, una comida, en alguno de esos lugares que tienen esa onda casa de familia, intima, y juntar. Cada uno tendría que intentar de llevar a otra persona que esté también en la misma, y entonces juntarnos con el unico objetivo de hablar de este tema, y de las cosas que nos pasan, y de como nos sentimos. Sin presiones ni expectativas de nada. Salir en grupo con desagrupados sociales y reirnos de nuestra patética situación. Estoy convencida de que puede ser algo productivo y que empezaríamos a crear lazos, y así ampliaríamos la red social y quizas ýa no estaríamos solos, sino acompañados por un grupo de hermitaneos, pero a los que nos falta uns pizquita de empuje para reirnos mucho y ser divertidos.
Voy a ver si lo propongo.
En el mientras tanto de mi saturday night sin fiebre, miro la Rampolla y aprendo algunos truquitos del placer, por si algún día en esta vida, vuelvo a tener sexo.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Primer día

Creo realmente que a los dermatólogos les pasa algo así como a los profesores de educación física, se sienten algo subestimados y por eso lo exageran todo. En mi última visita a la dermatóloga me hice de unas cuantas recetas con descuentos (para unas cuantas cremas) que hoy a la hora de comprarlas daban una suma un tanto cuantiosa para mi gusto por la dermatología. Pero bueno, todo sea por tener un cuero cabelludo que no pique y una cara que no demuestre que en dos meses voy a tener31. Lo más asombroso es el tema de la crema para la limpieza de cutis. No hay que lavarse la cara con agua y jabón, es más, el agua no debe ni tocarla: cuando te bañas, corres la cara y si te cae una gotita de agua te secas despacito con una toalla. La cara te la limpias con esta crema. No hace falta nada más y vas a ver lo limpia que te sentis. Eso hace un replanteo de todo mi hábito del baño. No conforme con resignarme a tener que bañarme en solo diez minutos (gracias a mi termotanque tamaño balde) ahora también debo resignar a dejar que el agua corra, y corra desde la cabeza hasta los pies. Me sequé con la toalla cuatro veces en menos de diez minutos. Después me puse el shampoo (que imagino que mañana me dejará los pelos como escoba), esperé tres minutos y me lo enjuagué bien...bien. Después me sequé y cuando estaba preparada puse en un circulito de algodon el competidor del agua. Debo aceptarle que realmente me dejó la piel fresca y limpia (aunque algo ardiente por la fuerza que hice al pasarmelo) pero me parece que todo este ritual está muy lejos de mis hábitos de higiene: bañarme dos veces por día. Ahora me queda una crema más, que no recuerdo bien en qué momento debía ponermela. Solo me acuerdo que era dos horas antes de algo...¿será de dormir?
Como sea, hoy fue mi primer día. Conociendo nivel de voluntad, quizas llegue hasta una semana.
Ciclos. Los 20 fueron la década del anticelulítico y quizás los 30 sean los de la cara.
¿Me pregunto en qué parte de todo este esfuerzo entra el cigarrillo que tengo en el cenicero mientras escribo?
La imagen patética la cierra estar mirando Sex and the City en Cosmos.
Creo que me siento Carry Bradshaw.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Podría lanzar sobre este post

toda una cataratas de cosas, de múltiples temas, de asociaciones libres, como por ejemplo que no nos dejemos engañar con la tormenta de Santa Rosa, que creemos que viene después del veranito de San Juan, a fines de Agosto como todos los años de manera impestuosa y pensando que ya vino la primavera...no, no, una semana constante de lluvia y la sensación de estar convirtiéndome en un bicho bolita me hacen pensar que los fenómenos climáticos también están decidiendo acomplarse a la onda de financiación en cuotas sin interés, también es cierto que las cosas que dependen de la voluntad tienen un momento crítico, que hay que vencerlo y que si se sobrepasa se consigue, no es el caso del cigarrillo claro, el cual aún no pude abandonar, pero sí el de la abulia o sensación de letargo que tenía hoy y que sin embargo vencí para barrer la casa, hacerla un poco más habitable y digna y que ahora me encuentre también cocinando algo que no sean fideos, pintándome las uñas de rojo (sabemos que esto requiere una energía extra) y con las endorfinas a full, podría también agregar que mi cuerpo se acostumbró a ingerir solo ciertos alimentos y cuando lo saco de la rutina me caen mal (por ejemplo el sanguchito de lomito y queso de máquina que merendé hace un rato) pero afortunadamente la Hepatalgina sí funciona, y también podría decir que hay una onda sobrevolando todo, familia, amistades, trabajo, de malestar, bajón, dejadéz; quizas sea yo la que lo ve todo así o quizas sea la época del año (esta justificación nos salva siempre) pero seguro, casi seguro, de que es este temita de la tormenta de Santa Rosa el que anda jorobando...

martes, 31 de agosto de 2010

La simpleza de los amigos

(Conversación por chat)
- pero boluda, salieron, se encamaron?
- sí, pero no tiene nada que ver eso
- entonces de qué puto me hablás? bueno, no tengo la mente tan rebuscada, soy contador
si coje no es puto. Es debe=haber. Delicado no es puto...y no me predispongas mal porque sé que lo conozco y si no es puto lo hago"

lunes, 30 de agosto de 2010

Charlas de diván

En un breve paso por el temita de la soltería durante la terapia, la psicóloga me habla de los desencuentros que funcionan como fenómeno de la época. Parece ser que no se trata solo de mi género ni mi generación, sino que es algo que nos atravieza a todos por igual, y a muchos por su diván. No sé bien qué es lo que se arma -me dice- pero aparentemente esto de tener la opción de elegir estar solos (por oposición a otras épocas en donde había que estar en pareja) genera cierta libertad de elección con la que todavía no sabemos bien qué armar...
Si no fuera porque se supone que deberías estar en pareja, que deberías tener hijos y demáces etcéteras ¿te sentis mal estando sola?
Bábaro...pero ahora quién se lo explica al gerente de producto de Comunidad Movistar?

sábado, 28 de agosto de 2010

Poniendo a prueba la terapia

Es noche de sábado e increíblemente tengo opciones, a saber:
- Ponerme a leer la teoría del valor de Marx
- Salir con unas compañeras del trabajo (innovación absoluta)
- Quedarme chateando con el hombre que empieza a interesarme
Así expuesto la elección parecería ser simple ¿no? Lástima que la que elige soy yo...
(Mientras me pinto las uñas de colorado)

jueves, 26 de agosto de 2010

Cuando creíamos que lo íbamos a evitar

(Conversación por teléfono con mi padre)
- (...) entonces me preguntó cómo me manejaba en mi trabajo si había estudiado comunicación y no marketing.
- Pero tu carrera no es marketing?
- No, estudio comunicación social con orientación en publicidad.
(silencio)
- Pero entonces qué es tu carrera?

Sobrina 1 - Tía c/piercing 0

La sobrina está comiendo sentada en su sillita junto con su abuela (en este caso mi madre) que le está dando la comida. La tía (yo) sentada en sillita de la infancia mira cómo lo hace. La sobrina de golpe deja de comer y como quien hace reposar sus cubiertos al lado del plato una vez finalizada la comida, arroja su pedacito de carne con furia al piso. Lo hace una vez, lo hace dos veces, lo hace varias (como es costumbre). Entonces la tía se enoja y le dice: No, la comida no se tira (acá está mi lado judío). Va al plato.
La sobrina la mira y lo vuelve a tirar. La tía se enoja, se levanta y le dice: la tía está muy enojada, así que se va (sí, ya sé, es patético depositar la falta en ella para justificar que me tenía que ir..igual la comida la estaba arrojando eh!).
La tía se levanta, empieza a buscar sus cosas y ella la mira... y la mira, como compungida, como arrepentida. Mira también a su abuela y vuelve a mirar a su tía, siguiéndola con la mirada. Mientras tanto la tía refunfuñando le explica que eso está mal. La situación es tensa y ella lo percibe. La abuela no se ríe y la tía le habla enojada pronta a partir.
Entonces la tía siente que está siendo dura y se acerca a darle un beso. Esta tía no quiere irse peleada con su sobrina. No. Así que la tía le dice que bueno, que hagamos las pases y le da un beso. Y ella sonríe y le devuelve el beso. Y así la tía se aleja muriendo de amor mientras ella la mira. Y ahí es cuando disimuladamente toma un nuevo pedazo de carne para arrojarlo con furia pero esta vez sin quitar la mirada sobre su tía.
No chiquita, no te confundas...la gracia es desafiar los límites de los que te crían. A la tía se la respeta porque es la que te va a llevar a la Bond cuando estes llorando como un marrano porque tus padres no te dejan ponerte el piercing.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Mañana

la entrevista... Solo dos cosas pido. Solo dos. Que no me pregunten qué es mi carrera; que no me pregunten cuál es mi pasatiempo. ¿Será posible tener una entrevista de esas que no indagan sobre las angustias existenciales del entrevistado?

domingo, 22 de agosto de 2010

Hola, para los que no me conocen

mi nombre es fulana de tal, trabajo acá hace más de cuatro años...nuestros productos facturan ésto y estamos en este lugar (...) lo que venimos haciendo es ésto y lo que vamos a hacer es (...) ¿Alguna duda? Les agradezco la atención"
15 minutos de charla el martes a la mañana y 15 minutos a la tarde. Mañana tengo que ir a Rosario hasta el martes a la noche solo por eso: media hora de algo que no le interesa a nadie (porque vamos... no son mi target pero a alguien se le ocurrió que esto es políticamente correcto).
Honestamente preferíría tomarme un micro en Retiro, clavarme los auriculares, dormir sin culpa, viajar 4 horas pero tener la esperanza que entre la ida y la vuelta quizas conozca a alguien que nos expanda a la vida por fuera de nuestro tupper.
Lamentablemente viajo en el auto con un compañero al que le gusta hablar mucho, o al menos cree que es obligatorio hacerlo, y una compañera con la que no crucé más de diez palabras en mi vida (las cuales me anoticiaron de que la flaca no es un robot).
Mierda, mierda, mierda.
Solo me queda a modo de esperanza ser lo suficientemente estratega para asaltar el asiento trasero en el momento de elegir ubicaciones y transitar las 3 horas que nos distancian de Rosario aislada y con la leve esperanza de cagarme en la mirada de nuestro compañero conductor, reflejada en el espejo retrovisor, diciéndome constantemente "pedazo de hija de puta, mirá como me cagaste".

La soledad me batalla

por el espacio en la cama. Me acuesto intentando ocupar el medio y todas las mañanas amanezco pegada al borde de la cama, hecha bollito, arrojada al límite del vacío, desplazada hacia el huequito que hace mi pequeño cuerpo en el colchón. Y me vuelvo a incorporar, vuelvo a irme hacia el medio, buscando ganar territorio, pero en cuanto me duermo la muy desgraciada se las arregla para abarcar la mayor parte del territorio y dejarme confinada a un pequeño espacio de exclusión. ¿Pensaban que el vacío no ocupa lugar?
Pero esta noche la cago, voy rotar el colchón... y entonces vamos a ver si es tan guapa como se cree.

sábado, 21 de agosto de 2010

Abstinencia

No es porque me acosté a las dos de la mañana y me levanté a las once; no es porque a veces ciertas reuniones me pegan psicológicamente resacosas; no es porque me sarpé fumando; no es porque me moviliza tener que tomar decisiones; no es porque tengo la duda y el miedo de elegir mal; no es porque la casa sea un caos; no es porque el lunes me tengo que ir a un viaje que no me interesa y que en un mes más seguramente se revele absurdo.
Es porque anoche no me tomé la pastillita!!
Ahhh...y a veces me pregunto por qué es que la tomo.

jueves, 19 de agosto de 2010

Cansada y con el cuerpo lúteo por desprender

8.30 hs: reunión mensualmente ordinaria y puntualmente hoy extraordinaria.
10.30 hs: 6 sanguchitos de miga no logran compensar la garchosa reunión en la que estoy.
11.50 hs: pasajera en tránsito (no libre). Aprovecha oportunidad y retira estudios médicos.
12.50 hs: aterriza en oficina habitual.
12.55 hs: va al baño, prende la pc, ficha y se va a almorzar a la terraza del choping soleada
14.00 hs: vuelve a oficina soleada traslasventanas y se encuentra con un nueva carta documento en el escritorio
15.00 hs: se va a una mini reunión con un final previsible: otra reunión agendada.
16.30 hs: vuelve a su hibernadero y chequea mails.
17.00 hs: trata de coordinar encuentro festivo de mañana que la ubica en rol de anfitriona (rol que no le sienta para nada)
17.30 hs: después de pedir listita de lo que hay que comprar, toma sus petates y emprende regreso.
18.20 hs: llega a su casa (afortunadamente temprano). Recibe halagos en el hall. Gracias.
19.00 hs: escribe en su blog
19.20 hs: va a hipermercado que no suele ir a comprar listado de cosas para desempeñar su papel de anfitriona con éxito.
20.30 hs: se aburre y da por finalizada la lista con solo la mitad de los elementos.
21.00 hs: regresa a su casa y en tres viajes sube las bolsas de las compras.
21.30 hs: habla con la madre. Luego con la hermana.
22.40 hs: sigue escribiendo una entrada intrascendente en el blog con el único fin de no hacer todo lo que todavía tiene que hacer (bañarse, cocinar, planchar, ordenar, barrer, limpiar...esto último para que mañana esté todo listo).
Así se pasa alguien como yo, por ejemplo, el día.
Todo esto enmarcado en un cansancio extremo originados por las hormonas y el momento del mes en que estamos.

Quien pudiera

ir a retirar sus estudios médicos al centro correspondiente y no tentarse a violentar el sobre para leerlos. Aguantar las ganas y la curiosidad de saber si uno va a seguir viviviendo o en tal caso, de qué forma o qué tendrá que hacer para seguir haciéndolo. También comparar los valores con los de referencia (esos nos cabe a todos!). No caer en esa tentación de abrir despacito la solapa que está muy pegada para que si al menos le llevamos a la médica el estudio abierto, que éste no denote un estado de exasperada curiosidad. Preguntarse varias veces si corresponde o no abrirlo porque si bien está dirigida a otra persona (sujeto) habla de nosotros (en este caso el objeto). Quién pudiera caer en su consulta con la seguridad y el placer de dárselos perfectamente cerrados, en un gesto de superación, madurez, autocontrol y confianza en que nada de lo que pudiera estar escrito ahí dentro nos afecta en lo más mínimo.
Es obvio que yo no. ¿Qué mierda será cuerpo lúteo?

miércoles, 18 de agosto de 2010

Absurdo

Mirá que oportuno que es cursar en el mismo horario que cursas vos, por decirlo de algún modo; y son nueve menos cuarto y un trueno irrumpe la clase avisando que afuera llueve a cantaros; y la clase termina nueve y dos, cuando podríamos encontrarnos; y jugar a que no nos conocemos mucho, o tanto, o tan poco y caminar juntos disimuladamente. Son unos metros nada más; y atravesar el umbral repleto de personas decidiendo si mejor esperar o afrontar; y nosotros salir corriendo hacia el mismo lado para no mojarnos; y subirnos al auto diciendo "qué tiempo loco"; y entonces preguntarnos que cómo nos fue y pensar qué puede haber en mi heladera para cenar o qué nos vamos a cocinar; y entrar a mi casa y elegir quién se ducha primero y quién cocina mientras tanto; y cenar, mirar algo de tele y tomarnos un té porque la noche lo amerita; y dejar los platos así porque estamos cansados; y meternos en la cama juntitos, abrazados, apiernados, escuchando llover; y dormirnos pensando en las multiples excusas para mañana no tener que levantarnos a las seis...
Qué lindo hubiera sido y que absurdo es que vos te estés mojando volviendo a tu casa y yo ya esté en la mía, pensando en lo rebuscada que es la vida que me encuentra escribiendo en un blog cuando podría estar durmiendo la lluvia abrazada a vos, sí de mí -y estas oportunidades- solo dependiera.

martes, 17 de agosto de 2010

No hay dudas

que si Bromatología tuviera juridicción en el orden de lo privado y no solamente de lo público, mi cocina sería merecidamente clausurada.
1- Una mayonesa que venció hace varios meses pero aún es La Mayonesa.
2- Varias latas de conservas vencidas.
3- Una crema abierta desde hace una semana pero que ya fué ingerida en el día de ayer.
4- 1/2 anco con la superficie plagada de unos hongos verdes (que supe sacarle con delicadeza) y que en 45 minutos voy a cenar.
Y sí... que la sanción me la ponga el cuerpo que es el regulador nato.
Que tanto!

El no-lugar/1

Porque de golpe te encontrás a cincuenta metros de tu último lugar y de tus últimos compañeros. Estás en una oficina muy linda, con sol. Mucho sol. Oh, febo..que lindo cuando asomas y pones el monitor en blanco. Y ya pusiste tus cositas, que no son pocas. De hecho son muchas. Y una caja apilada en el suelo te hace recordar que aún te falta poner mucho más. Y está tu corcho, tus fotos y los números. Y estás ahí, encerrada como un animal en cautiverio porque vos misma te pones en cautiverio. Hibernás. Hibernás mientras llegue el momento. Y un micropunteado que pusiste estratégicamente para que no te vean de afuera a penás te deja ver por sus micro agujeritos lo que pasa allá. Y lo que pasá allá ya no te interesa mucho. Entonces te miras en el vidrio que refleja tu imagen (por el sol, vió, mucho sol) y decís: Guau, que linda soy. Y después te aburris. Podrías hacer trabajo del que sí importa y que debería importante pero ya no te importa más. Entonces salis a archivar. Sí, esas carpetas que estallan y que desde hace años las dejas vencer el estante y ahora se te da por guardarlas. Pero lo haces motivada por una maldad...juejeje, que se vayan al carajo y tengan que salir como ratas a buscar todo al archivo cuando ya no estés. Y también lo haces porque no tenes ganas de hacer todo lo otro que deberías, pero que como ya dijimos, no nos interesa. Y extrañas a Lau, porque a vos te cuesta desprenderte de las cosas materiales pero a ella no, quien intrépidamente te interpela con la pregunta ¿y para qué lo queres guardar? Entonces tus decisiones a solas te cuestan; porque a esa pregunta cuando estás vos sola inmediatamente le encontras una respuesta que te las hace seguir acumulando. Así que guardas todo en una caja. Sin preseleccionar. Y volves a tu oficina, ese lugar de cautiverio. Porque sos una especia de animal encerrado al que pocos se le acercan por miedo a que los arañes. Porque sos mala. Muy mala y te tienen miedo. Ufff porque el gerente sigue esquivándote y no te saluda, pero no porque esté haciendo otras cosas ¿eh? no te saluda porque le das miedo. Obvio, porque sos re importante y no quiere arriesgarse a que le pidas de hablar. Y tu nueva jefa está con mil cosas y no te pregunta nada. Y no es que querramos que nos pregunte algo (que también nos fastidiaria) pero como no lo hace pensas que estás de paso. Y a tu usuario de golpe le expira la contraseña. ¿Me habrán echado? Entonces escribis 10 contraseñas posibles, pero como el sistema es exigente no se satisface con ninguna y te pide más. Y ya no tenés mas ideas. ¿Será que realmente se te fué la creatividad? Y ahí estás vos, con tus dudas, encerrada, con el sol, la oficina hecha un descontrol, tu compañera de trabajo directa a cincuenta metros y sin contacto visual...pero entonces pasa alguien que se te anima, que no teme a tu inmensidad de persona mala y que te dice ¿te traigo un café?
- No, gracias...pero por favor, dejame que te lo sirva yo a vos!

lunes, 16 de agosto de 2010

Entre lo finito y lo infinito transita la felicidad

Chateando con un amigo le relato lo que estoy haciendo: viendo de refilón Sex & The City, pintándome las uñas y leyendo un blog. A lo que me contesta "dentro de unos años vas a estar durmiendo al nene, cocinandote algo y lavando ropa. Aprovechalo ahora".
(Aclaro que mi amigo está en la misma situación que yo: léase solos).
Y justo antes de escribirle eso venía de lavar los platos y de pensar en eso: quién puede quejarse de este momento? quién querría canjear la posibilidad de disponer 100 % de su tiempo por repartirlo entre varias personas? Es verdad que el momento que estoy viviendo es único, inigualable e irrepetible. El tema está en que uno no sabe si es finito. Es decir, la posibilidad de la infinitud es lo que nos hace no poder disfrutarlo porque la duda es ¿y podré tener todo eso alguna vez?. Digamos, si hoy alguien me asegurara, pero me lo afirmara posta, que yo en unos años voy a estar con marido, hijos y una familia Ingalls conformada, te juro que esta etapa te la disfruto a pleno y no me quejo más de nada. Ni siquiera de ser la única para sacar sus propios pelos de la rejilla de la bañera. Pero la incertidumbre...