sábado, 25 de septiembre de 2010

Tenía el temor

de que hubiera sido solo un día. Un día especial de amor, quizás por el perfume, el peinado...quién sabe. Pero no: mi sobrina me reconoce. Y no solo lo hace, sino que además viene, me abraza y se me sienta en la pierna.
No hay sensación comparable así que no sé cómo explicarselos.
Imagínenselo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario