viernes, 31 de diciembre de 2010

Sexo casual

Desde hace quince años cada vez que voy a depilarme se repite la misma secuencia: cuando me hacen pasar saludo con un hola impersonal, me desvisto mientras le digo cavado y/o tira según la ocasión y me acuesto en la camilla. Cuando terminan, me levanto, me visto, pago y cuando me voy (a diferencia de cuando entro) saludo con un beso.
Por eso no sirvo para el sexo casual: quince minutos con las piernas abiertas y sin la bombacha me alcanzan para armar vínculos donde no los hay.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Acoso analítico

-Entonces estuve pensando y me dí cuenta que en la estructura neurótica de nuestra familia el amor se construye en torno a un imposible: se casan pero aman a otro que es su amor imposible.
-¡Pero yo estoy sola!, le retruco
-Por eso
- ...
-Pensá: mamá, papá, los tíos, los abuelos...
-Pero responden a líneas de familia diferentes. ¿No es mucho por ambas partes estructuras neuróticas?
-Sí, me contesta mirando con cara de "quéesloquedijesiempre"- o quizás el amor necesite eso: un imposible, agrega dudando.
(Silencio)
-¿Qué pensas?
-Nada, le contesto.
(Silencio de nuevo)
-¿Qué pensas?
-Nada, le vuelvo a responder inmutable.
-Nena, pensá algo sobre lo que te digo! Yo no voy a la terapia hace meses, andá vos y hablá de ésto.
-No voy a pensar esta semana. Ya fuí el lunes.

El champan

La ventaja de no gustarme el champagne es no correr el riesgo de pasar una noche de fin de año subiendo y bajando la botella del freezer.
Claro que en su lugar a veces está el Gancia, y este mediodía me quise hacer la cool y tomar algo que no fuera agua mientras cocinaba para el 31 (bueno, mientras cortaba las papas de la ensalada rusa para hervir). Así que me abrí una botellita que tenía en la heladera desde la época en que creía que vivir sola prometía una vida de descontrol y excesos, la rebajé con agua, le agregué azúcar y el limón lo dejé para otra ocasión (en que lo tuviera).
Habría matado por un cigarrillo. Me arrepiento de haber puesto la salud por delante del placer y creo que el próximo año revocaré la decisión inmediatamente: no estoy preparada para dejar el cigarrillo. Quizás cuando tenga un novio lo haga. Si mi psiquiatra una vez me dijo que prefería esperar a que estuviera en pareja para suspenderme el antidepresivo ¿por qué no puedo usar yo la misma excusa?
Volviendo al tema, la cuestión es que me tomé un Gancia a la una del mediodía (aún sin almorzar) y a las dos estaba echada en mi cama siendo mucho más conciente de que el mundo daba vueltas alrededor del sol. El que me conoce ya sabe (y el que no se enterará ahora) de que tengo tolerancia cero al alcohol: me va directo a la sangre.
Me quedé dormida mientras me preguntaba de qué manera podría bajar a abrir la puerta del edificio si llegara a necesitar hacerlo.
Por suerte no hizo falta. Me desperté con un llamado teléfonico y al cortar decidí que mejor desterraba las botellas del Navarro Correa Extra Brut que me habían regalado.
Ojala conociera de mis límites tanto como de mis debilidades.
(Igual mi freezer es chico)

martes, 28 de diciembre de 2010

La última sesión del 2010

Y bueno, así, tranquila, no tengo nada más que contar.
Habían pasado solo 20 minutos y yo ya no tenía qué más decir. Podría haber sido el calor, que era fin de año o que no dejaba de tomar agua de mi botellita cada vez que necesitaba fumar. Lo interesante es que a la sesión "entre fiestas" de los últimos cinco años siempre llegué arañando la puerta y esta vez sentí que me estaba dando el alta a mí misma.
Menós mal que Moni te la rema y te la rema...y entonces nos pusimos a hablar de Para vestir santos; de los capítulos que nos perdimos. Me contó parte de las historías que yo no sabía y coincidimos con que empezó muy heavy y terminó muy bizarra, pero que entre capítulo y capítulo había un par de conversaciones muy interesantes. Y sí, que te digo que no sé exactamente quién era cada una pero que las tres en su conjunto tenían una mezcla de lo que podríamos ser nosotras tres. Y entonces una cosa llevó a la otra, y otra a la otra y ahí estaba, una vez más, hablando de lo que ya creía que tenía un poquito más superado.
Cuando salí me fuí a cenar con mi papá y a la salida del lugar ví que estaba cenando en la puerta el primer chico que me transé y que había sido mi novio por tres días. En realidad tardé una vereda en reconocerlo.
- Vos sabes que en la puerta está cenando mi primer novio?
- El que hacia boilas de fraile?
- No, no, el primero, pero no me acuerdo del nombre.
- Ay las mujeres, que crueles! Van dejando como lanchas al pasar agua a sus costados...como Teresa.
- No papá, no me llores de nuevo el tango del abandonado.
Podría haberle dicho que el que me había dejado fue el flaco pero tampoco era cuestión de andar disputando el papel de abandonado.
Mientras caminábamos recordé que se llamaba Pablo y lo habíamos apodado"orejas". Era Pablo Orejas.
Tampoco se lo dije. Una cosa es mantener la frente en alto pero otra, muy distinta, es reconocer que una es Cruella de Vil.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Seguimos en el 2010

Desde anoche no funciona el equipo de música. Ese que nunca, pero nunca, dio problemas.
Que semanita!

Gracias a Dios

aprobé. Y si Dios quiere, nunca, pero nunca más, curso. Espero que quiera.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Limpiando el Karma

24/12 - 20.30 hs: llama mi mamá diciéndo que no va a la "noche buena" porque tiene mareos y naúseas que no le permiten manejar, además que le habían cortado la luz y el auto le había quedado dentro de la cochera. Quedamos en que me baño y la paso a buscar. - 21.30 hs: llama mi hermana diciéndome que la había llamado mi papá desde la casa de mi abuela, avisandole que la anfitriona (mi abuela) estaba sin luz desde la una del mediodía (y no había dicho nada) así que mudábamos la noche buena desde Avellaneda hasta la casa de mi hermana. "Vos ocupate de ir a buscar el matambre que tiene mamá"-me dice mi hermana-"Menós mal que tenemos arbolito", escucho que le dice a mi cuñado.
-22.10 hs: en el hall del edificio de mi mamá (cuando estacioné el auto dieron la luz en el barrio) me llama mi hermana al teléfono preguntándome si podía cruzar a la casa de mi viejo a buscar la ensalada de frutas que se había olvidado (ya expliqué que mis padres viven uno enfrente del otro y que también tengo la costumbre de llevar las llaves de toda la familia encima, no?). Dejo a mi mamá en el auto, cruzo a lo de mi viejo, agarro la ensalada, cierro la puerta y dejo la llave adentro. -22.20 hs estaba boyando adentro del edificio de mi papá sin poder salir y con un ataque de risas que no me permitía explicarle a mi vieja del otro lado de la puerta el porqué no salía. Afortunadamente consigo que la única vecina del edificio que aún estaba ahí, me abriera la puerta de calle (y también la de su casa, ya que es sorda y fue toda una suerte que escuchara el timbre). -23.00 hs nos sentamos en la mesa de noche buena en familia. -24.00 hs vino Papá Noel (como en mis últimos 31 años, tampoco lo pude ver) 25/12
-02.00 hs unas ganas repentinas de volverme a mi casa hacen que prácticamente huya. -02.35 hs estaba en mi casa en silencio, nuevamente. Debajo de mi arbolito nuevo de navidad no estaba el hombre que le había pedido a Papa Noel. - Todo el día echada bajo el aire acondicionado - Voy a salir a las 22 hs a la casa de mi amiga pero me llama que le cortaron la luz (luego agradeceré que esto haya pasado) 26/12 - 12.00 hs Recibo mensaje de mi vecino avisándome que tengo el auto en llanta. Pobre mi cuñado...con urgencia necesitamos que se incorpore un hombre más a la familia (ya no importa en caracter de qué). Me reconforta saber que aún estámos en el 2010, porque si todo esto hubiera ocurrido el próximo fin de semana que año garroncito se avecinaría... Algunos le dicen que uno quema el karma.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Me gusta el toallón blanco

Siempre me gustaron los toallones blancos.
En casa tengo algunos y aunque también hay otros de colores a él le toca siempre el blanco.
Así que cuando uso el toallón blanco no hago otra cosa que pensarlo cubriendo su cintura, con el torso desnudo y peinándose frente al espejo de mi baño.
Me gusta el toallón blanco, ése que lo envuelve.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Lo único que puede superar

el caos del centro comercial de Lanús en vísperas de fiestas es el centro comercial de Lanús en vísperas de fiestas, sin luz. Enloquecedor.

martes, 21 de diciembre de 2010

Y estábamos ahí

los tres, de nuevo, como en las viejas épocas...Yo los escuchaba hablar disfrutando de vernos así.
"¿Vamos a comprar los regalos?, ¿vamos al Burguer?"
Dimos una vuelta a la manzana. Quizas hayan sido un par de cuadras más. Ninguno quería volver.
Nos abrazamos los tres antes de despedirnos, armando ese escudo protector y endogámico que habíamos construído.
Bajamos del auto un poco tristes, un poco nostálgicas y otro poco desganadas por tener que subir. Arriba estaban los que nos querían enseñar a construir un equipo.
"Quiero que volvamos a su útero...al útero de un hombre", dice Laura.
- Sería como volver a la prostata? La prostata podría albergarnos?, pregunto
- No, la prostata no, no me gusta...
- A mí me da más impresión que nos lleve en un huevo.
Cada una volvió a su lugar. Yo tosiendo. Ella contracturada.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Listo

Mañana lo imprimo, lo entrego y me encomiendo a Dios.
El ateísmo te genera la sensación de ser una hojita volando en el medio de la nada, una soledad inconmesurable, porque no deja que nada esté fuera de tu control salvo que quede en manos del azar (que parece ser mucho más tirano e imprevisible). Además te restringe ciertas formas discursivas que ya están aceptadas socialmente y que sirven para explicar en forma resumida un gran conjunto de sensaciones. Es por esta razón que desde hace algún tiempo decidí hacerme discursivamente religiosa y apelar a todos los beneficios del "Lo dejo en manos de Dios", "que sea lo que dios quiera", "gracias a dios" y "si dios quiere", porque la verdad es que esto de andar por la vida teniendome que hacer cargo de mí misma es mucha presión.
Mañana imprimo, lo entrego, lo dejo en manos de Dios diciendo que sea lo que Dios quiera y si Dios quiere, quizas pueda decir en unos días, gracias a Dios no curso ninguna materia más!
Veremos que nos depara el destino...
Perdón, Dios.

Arroz con atún

Es por excelencia el menú de los que están vacacionando o de la gente que vive sola. El primer día que lo hice desde que vivo sola fue hoy.
Mientras lo preparaba en la cocina escucho que mi vecina entra a su casa, marca el teléfono y empieza a llorar desconsoladamente:"No quiero más ésto. No aguanto más estar sola. Yo también quiero una familia. Quiero tener mi familia".
Juro que esta vez sí la entendí y escucharla me dió mucha tristeza.
Cerré disimuladamente la ventana, puse fuerte Los Simpsons que estaban en la tele y me senté a comer el arroz con atún de los que viven solos, cuidando de no atragantarme entre bocado y bocado con saliva.
Y sí, a veces pasa que la soledad cruza a la mano de enfrente.

sábado, 18 de diciembre de 2010

El Sr. Google me aceptó

y me incorporó a su buscador. Eso sí, por ahora hay que poner "sobrevivir a mi misma+blogspot". Algún día lograremos tener independencia total. Pero este es un gran paso.

Sigo calma

y empiezo a pensar que tuve suerte de que mi parcial cayera en la semana de ovulación. Igual me aburre y de tanto en tanto me conecto para leer un ratito alguno de los blogs.

viernes, 17 de diciembre de 2010

En el ojo del tornado

La noche está llamativamente tranquila y agradable por mi casa para estar a solo dos días de la entrega del (quizás) último parcial de mi vida, del que hasta ahora solo tengo las ocho páginas vacías y la mitad de la bibliografía sin leer.
También llueve.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Nueve horas en la oficina

Recibí de regalo una lapicera con la ingeniosa novedad de tener incluída en su tapa un pen drive. Aunque la combinación resulta algo incómoda y rara recién lo probé, conecté el capuchón (guiñodeojos pen drive) en el puerto USB y, ante mi sorpresa, me dí cuenta que en su punta tiene una luz que va cambiando de color. Para que se den una idea sería como tener en el CPU el dedo de ET, pero alternando diferentes colores. Entonces se pone rojo, después verde y pasa por el azul. Vuelve al rojo y como en el medio se cruzan los colores pueden aparecer un amarillo o un violeta. Por primera vez pensaron en algo específico para un oficinista; y entonces ya no es necesario contar los clips o separarlos por colores haciendo tiempo para irnos. Ahora simplemente tenemos que conectar el pen drive, reclinarnos en el asiento y esperar que pase el verde, ahora el rojo, ahora el azul; de nuevo el verde, de nuevo el rojo...ahora el azul...fábuloso. La tecnología sorprende.

martes, 14 de diciembre de 2010

Decisiones

Tengo que cocinar, pintarme las uñas de rojo y depilarme. Todo antes de medianoche para cumplir con al menós seis horas de sueño. No, Laclau quedará para el jueves; mi agenda de hoy está muy apretada. Mañana iré a la última clase, sin el texto leído y con el único objetivo de mirar por última vez el juanete escapandósele de la sandalia a mi docente parecida a Jenifer Aniston.
Eso me reconforta, porque resulta que la belleza y el saber en la misma persona me parecen injustos. Envidia femenina. Absolutamente.
Mientras tanto me dedico a nebulizarme. Adquirí una nueva adicción que mantiene mi hábito de fumadora de aspirar por la boca, pero sin olor y más sano.

Sin códigos

Es como cuando querés mucho una cosa -por ejemplo una cartera- que te querés comprar y no podés y alguien, quien parece que sí puede y que además sabe que vos la querés, te pregunta en dónde la puede conseguir. Y yo que soy buena (o una idiota, o una entregada) le digo en dónde. Ponele que fue algo así. -Qué desprendida- me dice la cartera desde su escaparate. Y pensar que en mi familia tenemos la costumbre de guardar los broches de colgar la ropa en una cartera vieja.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Te juro, chico lindo

que de no haber sido que me estaba haciendo pis (mucho pis) gracias a que me ví obligada en la psicóloga a reemplazar el cigarrillo en la mano por una botellita de agua que me tomé entera como alcoholica en recuperación; que tengo desde hace unas 72 horas una tos de perro que arranca en el preciso momento en que pienso en decir algo interesante; que nunca lo hice y de que quizas nunca tenga las agallas para hacerlo y que tu auto se había quedado justamente en esa peligrosa curva que conecta la AU 9 de Julio con la 25 de Mayo hubiera parado para preguntarte si necesitabas ayuda o compañía.
Pero dadas las circunstancias y la peligrosidad del asunto me pareció no oportuno frenar a ayudarte justo ahora que sabemos que de la tos no nos vamos a morir.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Descoincidencias

Cuando una se pregunta qué quiere hacer de su vida y se contesta "mujer mantenida" hay que estar alerta de que solo está haciendo uso de sus capacidades neuróticas y que no es un deseo real.
Desconicidencia 1
- Estudié Comunicación Social en la Austral.
- Mira vos -le digo sorprendida- ¿cómo la dan ahí?
- Más o menós igual que en El Salvador.
- Ah no sé... yo estudio lo mismo pero en la UBA.
Descoincidencia 2
- Por dónde vivis?
- Enfrente del Parque Las Heras. ¿Vos?
- Enfrente del Parque Patricios
Descoincidencia 3
- Me dí cuenta que trabajar acá me gusta pero no me hace felíz. Así que me voy un tiempo de viaje y después veré qué hago.
- ...
Le habría contestado que a mí me pasa lo mismo, solo que si me voy de acá no solamente no sabría a dónde irme sino que volvería como desocupada. En su caso estaría volviendo como se fue: como magnate o hijo de la dueña.
Tomé un sorbo de mi jugo exprimido y le dije: ¡qué bueno!
Igual eso de la infelicidad qué epidemia eh...ataca a todos los estratos!

Como un perro

Cuarenta y ocho horas ininterrumpidas de tos profunda y punsante, nos deja la materia gris con burbujas, producto del movimiento. Así que en este momento espumante me he hallado con ciertos pensamientos, a saber:
1-Por no sé qué número de vez más, vuelvo a decir: Basta, me retiro acá ahora que aún conservo algo de dignidad, a pesar de que los recuerdos indignos sean tentadores. Los indignantes mejor ni los recordemos...
2-Al bidet en el baño solo lo extraño por ser el lugar en donde pongo las bombachas sucias hasta que termino de bañarme, y en donde apoyo el pie mientras me corto las uñas.
El resto no sé si es falta de costumbre o que realmente no lo necesito.
3- Siendo el país de la venta de medicamentos sin recetas o lo que es peor aún, siendo que tengo recetas vacías selladas por mi padre, me pregunto por qué mierda no me compro un corticoides sabiendo que es eso lo único que nos va a calmar la tos en un corto tiempo a pesar de que los dos médicos consultados insiten en que mejor no. Debería parafrasear a una conocida y contestarles "este es mi cuerpo tambien".
4-Mi madre me pregunta si el saber que es la última materia no me da energías para hacer lo que tengo que hacer. Tirada en la cama, con una almohada en la cabeza por el dolor y harta de toser le contesto que me chupa un huevo la facultad. "Ah, entonces no te queres recibir" me acusa.
No madre, me chupa un huevo lo que vos pienses de mi relación con la facultad.
5-Intentando hacerme vapor en un baño que sabemos no condensa vapor por el agujero que compartimos con el vecino, me doy cuenta que mi panza le gana en tamaño y curvatura a mis pechos. Ahora entiendo a los hombres cuando se desesperan porque la panza nos les deja ver el pito. La desigualdad es estructural, no jodamos, eso de que la naturaleza tiende al equilibrio es puro chamuyo.

sábado, 11 de diciembre de 2010

El peor lugar en mi mundo para habitar

Tengo el bidet en el living. Yace en la otra punta de la mesa, enfrentado con el monitor de la PC que aún no vendí. En el baño tengo un agujero en el piso que me conecta directamente con el baño de mis vecinos de abajo. Puse una bolsa tapandolo en el preciso momento en que limpiando me dí cuenta que se veía a mis vecinos duchandose. La intimidad de complica cada día un poquito más. Me pregunto si cuando voy al baño se escucharan los ruidos debajo o si acaso el olor bajara.
Es una situación bochornosa. Por ahora me digno a cerrar la puerta del baño dejando encerrado a los otros. El termotanque larga unas gotas de sudoración bastantes persistentes y llamativas, haciendome pensar que el issue plomería no terminará en el baño. Las larvas de la cocina de hace dos semanas ahora son algo así como polillas. No lo tenemos bien claro (ni mis padres ni yo). Solo se que no se puede tener un pan rallado vencido por más de dos años y en mi planta de interior encontré que nació un hongo. Nunca ví eso en una planta de interior, dijo mi madre, dejandome más certezas de que mejor dejo que mi compañera "limpie" mi casa.
Mi estado viral sigue su curso normal y ahora estamos por la etapa tos seca, fuerte molesta y dolorosa (casi convulsa), que me hace doler la cabeza de tanto mover el cerebro. Anoche no dormí por eso y esta noche se avecina algo similar. Lo complicado no es solo no dormir sino que tengo que hacer un TP de la facultad para poder terminar la cursada, y esto no me deja pensar. Derrumbada sin saber qué sendero elegir (si Laclau o Pecheux) miro desde la cama mi placard, siempre abierto y me pregunto de qué manera podría llegar a compartirlo con alguien. Es imposible. El tamaño no lo permite. Entonces me voy a bañar contenta por no tener compartir el placard y mientras abro la ducha corro con un pie la bolsa asegurandome que el agujero esta tapado. No sea cosa que alguien nos vea desnudas.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Vaya uno a saber cuántas otras veces ocurrió

Sonó el despertador y lo corrí dos veces más. Podía seguir durmiendo, ese día no hacía falta levantarme tan temprano. Al hacerlo enchufé la planchita del pelo y me fuí a bañar. Salí de la ducha, prendí el noticiero y me puse a alisar el pelo. De fondo escuchaba cómo habían allanado los cuarenta lugares sospechados por el asalto al blindado. Me senté a desayunar mirando la tele. Después me vestí, elegí qué cartera combinar y decidí mejor asegurar la faja de la cintura con algunas puntadas. Me maquillé, seleccioné los aros, rocié el perfume, apagué la tele, tomé las llaves y salí. El ascensor vino enseguida y en la cochera me alegré de que mi auto fuera uno de los pocos que quedaban en el edificio. Que bueno, una sola maniobra -me dije-. Manejé, subí al autopista, llegué a la zona y busqué en dónde estacionar. Dejé el auto a un par de cuadras. El día estaba soleado y caluroso, pero el color blanco me hacía sentir fresca. Caminé las cinco cuadras hasta llegar al barco. Desde en frente podía observar como una imágen de película las personas vestidas de blanco circulando por la borda. Llegué a la recepción y dí mi apellido. Me noté ronca. Pensé que había sido la última tos que había expresado unas cuadras antes. Volví a toser esperando que la voz regresara. No volvía. Me puse disfónica pensé. A medida que saludaba a la gente entendía que los sonidos de mi boca no hacían eco.
Estas afónica, me decían. Sí, me puse recién -contestaba-. Pero era mentira.
La afonía no había sido repentina, me había levantado sin voz. Lo que recién había pasado es que me daba cuenta de que había estado medio día sin cruzar una palabra con nadie.
Solo conmigo. En silencio.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Estoy muda

(literalmente) Bienvenido Diciembreeeeeee!

martes, 7 de diciembre de 2010

Bailar

es una de las cosas que realmente amo en la vida.
Es lo que me hace sentir mujer, sensual, divertida, solidaria, compañera, lúdica, sonriente, alegre, divertida, felíz. También me expande en todo sentido -incluso al mundo de los cuerpos, sin temores ni tapujos ni censura, desinteresadamente. Destapa mi lado actoral; revive las horas de baile frente a la ventana que hacíamos con mis hermanas cuando chicas; logra que pueda expresarme desde lo más profundo y con cada gesto; hace que no piense en nada más que en una conciencia corporal que solo existe por y en el movimiento; es el momento en que mis barreras de defensa desaparecen y donde las endorfinas me generan un pedo kinético, permitiendome poner entre parentesis cualquier difencia.
Bailar me transforma en la persona que quiero ser.
No entiendo porqué siendo el momento en que más plena me siento no hago ninguna actividad relacionada con el baile, le digo a mi psicóloga.
Obvio -me contesta -no sea cosa que la plenitud y la felicidad se te hagan un estado permanente.