miércoles, 29 de junio de 2011

Allá, por el 2009

Eran las nueve de la mañana de un lunes cuando recibí el llamado de mi cuñado avisandome que había nacido Mora. Un poco más de nueve meses antes mi hermana me decía "te juro que realmente siento que estoy embarazada". Ella estaba hablando por teléfono sentadita en algún escalon en Parque Patricios y yo estaba en mi antiguo lugar en la oficina. Todavía no se había hecho el test.
Cuando corté la llamada con mi cuñado estaba un poco shockeada y anodada con la noticia. Era tía y mis compañeros de entonces expresaban la alegría que yo todavía no podía manifestar.
El 29 de Junio de 2009, fue el lunes que se declaró la pandemia de la gripe A en el país, así que tuve que esperar creo que dos días para conocer a Mora. Había suspendido la terapia de los lunes para ir a verla pero a mitad de camino me enteré que no podía entrar a la clínica. Ansiaba conocerla pero más necesitaba ver a mi hermana y saber que estaba bien. Hay ciertas cosas que pasan en la vida (o en algunas vidas) que a veces hacen que el orden de las prioridades se alteren. Cuando llegué a casa estaba algo rara y recién al escuchar la voz de mi hermana, cansada pero felíz, las lágrimas empezaron a brotar a cascadas. Necesitaba, como nunca me había pasado, escucharla. Al día siguiente, al salir del trabajo fui a su casa a verlos y ahí estaba: chiquitita y tan diminuta que mi cuñado la agarraba con el antebrazo. "Sentate que te la paso" me dijo sin darme tiempo ni a contestar. Y en un abrir y cerrar de ojos, estaba durita, sentada, con Mora en mis brazos y sin llorar.
A dos años del nacimiento de Mora, siento que aprendí a mirar la vida de un modo diferente y a darme cuenta que hay sentimientos que no se pueden prever ni imaginar hasta que te pasan: como cuando atravieso la puerta y viene corriendo al grito de tiá.

lunes, 27 de junio de 2011

No hay razon

suficiente para justificar haberle roceado al colchon medio envase de Lisoform solo para matar los supuestos ácaros o pulgas o lo que se me ocurría me hacían rascar cada noche.
No hay razón alguna que justifique dormir en tu propia cama como si fuera ajena: esas de hoteles transitorios que son de todos y de nadie.
Extraño a mi cama, aunque esté ahí, tan cerquita de mi piel.

Tu llamada

Esa que suena en el momento menos inesperado e inoportuno, como lo es en la siesta. Y te veo ahí titilando, desde abajo de las frazadas, sin sacar una mano, de reojo, dirimiendo entre hacer el esfuerzo y atenderte o dejarte pasar.
Y te dejo pasar, al igual que vos hace exactamente un mes, cuando se suponía que me ibas a llamar.

domingo, 26 de junio de 2011

Mañana, el debut K

Lunes y después de una catástrofe deportiva que adquirió las tintes de interés nacional, no parece auguriar un buen pronóstico para debutar en un organismo público, justificando lo injustificable y como representante de los intereses corporativos más viles.
Intento retener todas las sugerencias dadas por el asesor legal el viernes pasado: dejarlos hablar, no ser soberbia y evitar frases como "ya hicimos concesiones". Me siento J.J Lopez en una reunión de la comisión directiva. Quienes ya han pasado por esa instancia me dicen que es reunirme con 3 viejas mequetrefes, que no entienden una goma de nada y que detentan el poder de convertir lo irracional en una verdad absoluta. Pero tengo entendido que me toca alguien más, y lo googleo por todos lados pero solo encuentro su firma en las disposiciones. El dream team se completa con una DT vieja y loca; la soreta comependejos y un asesor legal cuya cara es lo más parecida a la de un adicto a la pornografía.
Las cartas están echadas. Me cuidaré de hacer chistes; evitaré decir que estudio Comunicación Social; omitiré toda referencia a los resultados deportivos de la fecha y por supuesto, pasaré por alto la reciente candidatura anunciada porque me parece que con el AFSCA está todo bien, pero si no es así ke kagada...

Desafiando las leyes de Murphy

El que busca encuentra. Así que si tenés una mínima duda, no la ignores y buscalo, buscalo hasta que aparezca. Porque tarde o temprano va a aparecer y es mejor que lo haga de un modo controlado y no que te tome de sorpresa ante los ojos de quienes no debería.
El control sobre todo. Y más después del descontrol.

Charlas de baño

Cuando éra chica y vivía con mis hermanas las charlas en el baño, cada tanto, eran algo que se daban y me encantaban. Mientras alguna se bañaba, la otra se sentaba en la tapa del inodoro y hablábamos sobre temas que quizas no podían esperar a que una terminara de bañarse. O quizas era también esa sensación de intimidad que daba la puerta cerrada y el ruido del agua cayendo que amortiguaba los sonidos de las palabras que se decían. Pura fantasía, claro está, porque sabemos que el baño tiene una acustica particular que hace que desde afuera se escuche mucho más fuerte.
A veces aprovechaba para depilarme, o sacarme los pelos encarnados con una pincita. Otras veces simplemente me cortaba las uñas de los pies apoyandome en el bidet o me miraba al espejo.
La mampara nos daba la posibilidad de compartir esos espacios sin violar la tan burguesa privacidad de nuestros cuerpos. El ritual empezaba en el antebaño a la espera del "ya podes pasar" y terminaba con un "bueno, salgo" que le ponía fin a la conversación.
Quizas sea esa práctica la que condicionó que las cortinas de baño transparentes me molesten y que la de mi casa sea completamente cerrada. Aunque viva sola nunca sé cuándo voy a poder compartir una charla de baño intima, como la otra vez, en la que me encontré sentadita en el inodoro, con los pies sobre la tabla, hablando de bueyes perdidos y recordando aquellos días con mis hermanas aunque ahora el bueno, salgo ya no era necesario.
Después de todo lo había desvestido yo.

sábado, 25 de junio de 2011

El día deldespués

Mucho frío, cielo gris y un edredon que no me larga de la cama. Son estos extraños días en que me odio por no haber conectado la tele en la habitación. El día deldespués también contribuye al odio y al dolor. Un dolor que también se le acopla al de las dos clases de pilates y algún mal movimiento.
Si existe el infierno me estoy ganando un lugar ahí.
De qué te preocupas si para vos no hay nada después de la muerte, me contesta.

jueves, 23 de junio de 2011

Simuladora

La madre insiste en mostrarme fotos de su hijo y yo simulo que nunca me acosté con él.
Mi compañera se pone colorada y se atraganta de la risa cuando hago esta reflexión en voz alta.
No dejas de sorprenderme, me dice entre risas y cara de sorpresa.

Creo que él también sintió lo mismo esa última noche en la que me vio con los reflejos casi naranjas por una desafortunada elección de peluquería. Ahora quizas pienso que ese detalle no fue menor a la hora de optar por caminar por la sacristía en lugar de pasar más noches juntos.

Una entrada con muchas D

Moni me dice que no tengo energía para hacer las cosas que me cuestan porque me falta ese fueguito del cual sacar energía. Ese fueguito es muy amplio, y no tiene nada que ver con tener una pareja ni nada por el estilo. Dice, al menós dice.
El frío de hoy me sirvió de excusa para ya desertar a mi segundo encuentro de tango/salsa by la Viruta (ese lugar raro que no logro comprender del todo). Me di cuenta que una de las mayores resistencias para hacer baile es que es algo que me gusta tanto que no adminto bajo ningun punto de vista que me corrijan y me digan que no tengo técnica.
Mantené la cadencia, no bajes tanto, me dice un sextagenario que me sacó a bailar tango pero terminamos en la clase de salsa. Dejate llevar me dice otro salsero orgulloso de tener más clases que yo. En las cosas más simples emergen los grandes conflictos de nuestra personalidad.
En otro orden de las cosas, del trabajo se sigue yendo gente, pero gente de la que me importa. De a poco va quedando la mayor exponencia de la tilinguería. En una mirada absolutamente egocentrica pienso en que quizas me hagan un favor: cuando ya se vayan todos por fin tomaré las decisiones pertinentes para irme también y encuentre la felicidad en lo que hago. No encuentro relación alguna en la partida de los que quiero con tomar mi carrera por las astas y recibirme de una vez, pero tampoco lo descarto como posibilidad.
La única lectora del blog me pide que siga escribiendo porque es lo que mejor me sale. Bailar también, le digo enojada por su omisión. De todas maneras soy conciente que la cadencia en la escritura la logro mejor.
"Cadencia" y "procastinación" son palabras que adquirí solo y por nadar en los blogs. Pero me describen bien. Siempre y cuando, por supuesto, estén bien contextualizadas (La Viruta no es el lugar, claramente)

miércoles, 22 de junio de 2011

Vinculos que perduran

Cenando con mi amiga F en un restaurant de mi antiguo barrio veo que ingresa mi depiladora con su pareja. Le respondo el saludo a la distancia.
Quién es, me pregunta F curiosa
Lizy, la depiladora.
Me jodes, retruca elevando la voz. Decime por favor que fuiste esta tarde a depilarte y por eso te recuerda.
Me sonrojo.
No, boluda, que bochorno, se acuerda de tu cavado. Hola, sos la se hace el bigotito o la del corazon? ironiza graficando con sus manos, a grito depilado, los dos estilos de cavado más estereotipados.
Le digo que es una boluda. Un poco para callarla y otro poco para correr de mi mente la imagen que me lleva a estar panza abajo, separandome los gluteos y deseando que no se incendie el lugar justo en ese momento en que esperamos que la cere se seque.

viernes, 17 de junio de 2011

Maníaca

Lunes: psicóloga; martes: curso; miércoles: pilates; jueves: tango/salsa; viernes: pilates. ¿Un mes? Levanto apuestas.

miércoles, 15 de junio de 2011

Fingir

Todavía no tengo bien claro si Sex & the City me pega tanto porque soy exactamente el target de mujeres al que se dirije o si es porque la veo justamente después de que vuelvo de mi terapia (donde intentamos inflar el yo hasta que explote). No recuerdo mucho de qué trataba el capítulo pero sí me quedó una observación, y es la facilidad con que fingimos (en este caso las mujeres) en diferentes situaciones por miedo a la soledad. Más alla del clásico ejemplo de fingir un orgasmo (algo de lo que me jacto jamás haber hecho a pesar de la presión que los partenaires suelen poner respecto a eso) también me dí cuenta que el fingir es un modo de vincularse de muchos, ya sea estando en parejas o solas. Y entonces, ví que la palabra fingir nombraba finalmente aquello que no puedo racionalizar desde hace tiempo. La vida parece estar repleta de pequeñas ficciones y cuando observas alrededor ves la manera en que muchos fingen pero el estar alerta de ciertas ficciones no te hace menos vulnerable a caer en la trampa de fingir de todos modos.
No finjo orgasmos, no finjo no masturbarme, no finjo ser feliz soltera y no finjo tener un hijo porque no sé qué otra cosa hacer con mi vida.
No le finjo a los otros pero acabo de ser conciente que me finjo a mí misma. Así que espero de aquí en más dejar de mentirme y ser más honesta con mi (no) soledad.

viernes, 10 de junio de 2011

Aves de paso

Mientras dormía a mi lado pensaba en las veces en que había deseado ese momento. El tomándome de la mano y yo con mi cabeza apoyada en ese pequeño espacio que no es ni hombro ni axila, sobre el que me encanta tanto recostarme. Después de un rato, como siempre, busqué la manera de apoyar la cabeza en la almohada porque si hay algo que tengo claro es que lo tierno no es amigo de lo cómodo, y nadie puede dormir con una cabeza en peso muerto apoyada en el hombro ni con un hombro como almohada. Me dí cuenta que se durmió cuando su respiración se hizo contastante, profunda y ruidosa. Entonces me pregunté si podría dormir toda la vida con un hombre que roncara y comencé a hacer una serie de análisis sobre el porqué algunas parejas eligen mantener cuartos separados y sobre si el estar durmiendo más de diez años con una persona me transformaría en una mujer violenta de esas que despiertan al otro en mitad del sueño.
Uh, me quedé dormido, me dice. ¿Vos dormiste?
Le contesto que no.
Ronqué no? no quería dormirme por eso, me dice algo avergonzado. Yo también ronco.
No le dije nada sobre todo lo que había pensado mientras él roncaba. Después de todo había esperado mucho poder compartir ese momento.

miércoles, 8 de junio de 2011

Workaholic

Entrar al mundo on line en el laburo me propició un nuevo motivo para fomentar eso que tan bien me sale: poner las energías en lo laboral para no ocuparme de lo personal.
Estoy cansada de escucharte hacer suicidios parciales, me dice Moni abruptamente después de intentar hacer, fallidamente, que sea yo la que lo diga. Creo que la transferencia funciona. Sobre todo porque todavía no le conté de mi nueva actividad nocturna: contar fans de la fan page del laburo.

miércoles, 1 de junio de 2011

Deslices que me molestan

que en una reunión con una consultora externa en la que están el gerente general y vos tu jefa les diga "lo que pasa es que nosotros no tenemos mucha experiencia en esto"; cuando en realidad vos estás trabajando en esto hace cinco años.
Frente a ese nosotros tan abrupatamente inclusivo bajas la mirada para hacer dibujitos en la servilleta de papel con la que te trajeron el café a pesar de saber que terminará siendo un bollito, tan chiquito como te están haciendo sentir a vos.