lunes, 27 de junio de 2011

No hay razon

suficiente para justificar haberle roceado al colchon medio envase de Lisoform solo para matar los supuestos ácaros o pulgas o lo que se me ocurría me hacían rascar cada noche.
No hay razón alguna que justifique dormir en tu propia cama como si fuera ajena: esas de hoteles transitorios que son de todos y de nadie.
Extraño a mi cama, aunque esté ahí, tan cerquita de mi piel.

1 comentario:

  1. En un colchón de dos plazas, bien lo amerita, aunque hay que evitar acostarse con canes pulguientos muy seguido.

    ResponderEliminar