Mucho frío, cielo gris y un edredon que no me larga de la cama. Son estos extraños días en que me odio por no haber conectado la tele en la habitación. El día deldespués también contribuye al odio y al dolor. Un dolor que también se le acopla al de las dos clases de pilates y algún mal movimiento.
Si existe el infierno me estoy ganando un lugar ahí.
De qué te preocupas si para vos no hay nada después de la muerte, me contesta.
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