Todavía no tengo bien claro si Sex & the City me pega tanto porque soy exactamente el target de mujeres al que se dirije o si es porque la veo justamente después de que vuelvo de mi terapia (donde intentamos inflar el yo hasta que explote). No recuerdo mucho de qué trataba el capítulo pero sí me quedó una observación, y es la facilidad con que fingimos (en este caso las mujeres) en diferentes situaciones por miedo a la soledad. Más alla del clásico ejemplo de fingir un orgasmo (algo de lo que me jacto jamás haber hecho a pesar de la presión que los partenaires suelen poner respecto a eso) también me dí cuenta que el fingir es un modo de vincularse de muchos, ya sea estando en parejas o solas. Y entonces, ví que la palabra fingir nombraba finalmente aquello que no puedo racionalizar desde hace tiempo. La vida parece estar repleta de pequeñas ficciones y cuando observas alrededor ves la manera en que muchos fingen pero el estar alerta de ciertas ficciones no te hace menos vulnerable a caer en la trampa de fingir de todos modos.
No finjo orgasmos, no finjo no masturbarme, no finjo ser feliz soltera y no finjo tener un hijo porque no sé qué otra cosa hacer con mi vida.
No le finjo a los otros pero acabo de ser conciente que me finjo a mí misma. Así que espero de aquí en más dejar de mentirme y ser más honesta con mi (no) soledad.
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