Es noche de sábado e increíblemente tengo opciones, a saber:
- Ponerme a leer la teoría del valor de Marx
- Salir con unas compañeras del trabajo (innovación absoluta)
- Quedarme chateando con el hombre que empieza a interesarme
Así expuesto la elección parecería ser simple ¿no? Lástima que la que elige soy yo...
(Mientras me pinto las uñas de colorado)
No hay comentarios:
Publicar un comentario