viernes, 30 de abril de 2010

Lidiando con mi mufa

Son las 22.44 hs de un viernes y estoy en pijama (no me bañé), sentada frente a la pc, cenando una sopita. Sí, sopita. SO-PI-TA papá. SO PI TA, Marian. Porque resulta que recién vengo de cursar y porque no tengo nada de ganas de cocinar ni un huevo, ni de sentarme a comer en la mesa y porque no puede ser que sea victima de la tiranía del tener que respetar todas las comidas para no bajar de peso. Sí, tengo un temita con ésto. Parece que en mi familia la alimentación siempre se redujo solamente a un aspecto: el funcional. El placer, lo que se construye en torno a la alimentación, en mí falló. Desayuno en casa a la mañana, desayuno en el trabajo cuando llego, almuerzo, meriendo en casa aunque llegue a las 8 de la noche y ceno aunque haya pasado una sola hora en el medio y cómo si fuera poco ahora me impuse llevarme un yogurht al trabajo para comérmelo a media tarde. Todo para qué? Para ganar kilos. Para que mi cuerpo pueda equilibrarse alguna puta vez con mi cabeza, que no para de pensar y que me consume muchas calorías. Qué logro? Nada. Sigo delgada, y si estoy piantada adelgazo más. Es así. Lo tengo que asumir. Hoy me desperté con sueño y a las 4 de la tarde me pintó una mufa impresionante. Cuando la mufa se apodera de mí, se instala y me transforma y ya no la puedo sacar hasta que vuelva a amanecer. No sé qué me mufó. No sé si fueron frustraciones, la respuesta esperada a algo y que nunca llegó o el saber que era rehén de mi cursada a las 7 de la tarde. Sí. Es injusto, pero odio cursar, odio ir a la facultad. No me la banco más!! Después de 10 años ya no quiero ir más y ahora que estoy a solo 2 materias y 4 finales por liberarme de ésto no puedo soportarla más. El malestar que me genera me inhabilita. Esperando para cursar mi seminario optativo pero obligatorio (sí, suena raro) sobre fútbol me encontré de golpe volcando en un chat con Flor mis miserables deseos: Me quiero recibir, quiero un marido, quiero encauzar mi vida, quiero engordar; que mi casa no huela a humo de cigarrillo apoltronado, tener hijos, arreglar de una vez por todas la lámpara, coger seguido. Sí, así de chatos. Así son mis ganas y mi imposibilidad de lograrlas. Este es todo mi mundo hoy. Esto era mi Haití en esta tarde-noche. Pero mi amiga con la practicidad que la caracteriza me lo resolvió rapidamente: "comé hidratos, pedile a tu viejo que te arregle la lámpara, relajate con el tema de los hombres porque los malditos yeguos perciben que una los quiere cazar y casar y se asustan y huyen...juga un poco a hacerte la relajada con ese tema y aparecerá...y bueh, ahí tendras niñitos, dejarás de fumar por el embarazo (asi se te va el olor a humo de tu casa) y lo de coger seguido lamento decirte que tal vez con un amante, porque con un baby y cuando uno convive se pierde un poco la periodicidad!" Florencia es una grande. Tiene esa capacidad de hacer que lo complejo para uno tenga una respuesta simple. Tengo que aprender de ella. No hay que pensar tanto en las cosas. Son y punto. Quiero un día no pensar. No ser yo. No estar dentro de mí misma pensando y pensando! Pero bueno, por ahora es lo que hay! Por otro lado la cursada no fue tan pesada y saqué algunas cosas para seguir pensando, como por ejemplo que la figura del ídolo en el futbol se construye desde la representación del "pibe" que rompe las reglas. Quizas tendría que haber estudiado algo que no exigiera tanta critica. Tanta observación. Qué se yo. Contaduría. Abogacía. No sé. Algo que es así y punto y no hay más qué pensar. Basta de pensar!. Me voy a dormir. Tengo mucho sueño y el finde me toca una jornada de estudio intensivo. Tampoco canjeo mucho. La otra opción es plantar helechos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario