lunes, 30 de abril de 2012

Cuando La ley es Ley

Después de tres días sin señales de vida y habiendo evitado mandar un mensaje del que después pudiera arrepentirme apelando a diferentes actividades distractivas a saber: ir a cargar nafta, limpiar, planchar, estudiar, salir, navegar en internet, dormir, salir a comprar a Farmacity, ir a cenar a un lugar repleto de fucking cocainómanos; y ante el intento fallido de que me frenen mis amigas por incapacidades varias en las que se encontraba cada una en ese momento (incluye viaje cannabiero), finalmente fallo en mi intento de controlar la ansiedad y lo envio... 
Y sí, el resto ya lo sabemos: él me estaba llamando justo en ese mismísimo momento en que el celular me avisaba que su misil ha sido enviado con éxito.

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