martes, 5 de abril de 2011

Yo con vos, yo con voz

Hablando con la psicóloga de porqué mi resistencia a ponerme en serio con alguien, me doy cuenta que hay algo de mi que evidentemente siento que debo perder en una relación y que me resisto. Hacemos los recorridos habituales (ex novios, papá, mamá y todos los tomos de Freud) y llegamos a la conclusión de que busco, exijo, que el otro haga una revolución copernicana en mí que en realidad tengo que hacer yo misma.
Vos con vos misma, me dice Moni.
"Yo, conmigo misma" me repito como loro mientras vuelvo a Parque Patricios.
Ya en casa (en la pos terapia) veo Sex & The City que siempre me interpela con algo. Y ayer a Carrie le pasaba que una amiga, que ahora era madre, la sancionaba por sus gastos suntuosos y por dar vueltas sobre un tema porque en realidad carecía de una familia a quien atender y le sobraba tiempo para enroscarse con boludeces.
Una vez mi amiga me dijo algo similar y la odié. También me lo dijo la jefa de recursos inhumanos de mi laburo justificando el porqué yo le dedicaba tanta energía a mi trabajo.
Carrie termina el capítulo enviándole una participación de casamiento a su amiga, invitandola a la boda de Ella con Ella misma.
Trato de hacer foco en el vos con vos pero la sociedad me dice que es vos con otro y transitar por las periferias de este modelo no puede hacerse sin sus costos.
Jamás me gastaría 450 dólares en zapatos de Manolo pero cada tanto le mandaría una invitación de casamiento de este estilo a unos cuantos. (Incluso al Mr. Big que todas las Carries tenemos)

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