miércoles, 17 de agosto de 2011

Finde largo de Agosto

Los fines de semana largos del 17 de Agosto sin duda fueron los más significativos. Cuando estaba de novia esos días siempre salía costa. La mayoría de ellos estuvieron sellados con una anécdota: como El año de las pizzas, en que nos fuimos con amigos a Mar de Ajo de los cuales uno era fanático de la cocina y preparó pizzas de todos los gustos para un batallón, mientras jugábamos al truco y anotábamos en los debe y haber de las cuentas el "Rebeca debe Pete". E l anterior o el siguiente habían terminado con una parrillada en la membrana de la terraza de la casa que nos habían prestado y noches de mucha Tía María para pasar el frío. Mar de Ajo en invierno es lo peor que puede existir en el mundo en términos de aburrimiento pero a mí me sentaban bien, siempre nos las ingeniábamos para reirnos mucho. Creo que fuimos hasta tres años seguidos, incluyendo aquel que la noche antes de partir choqué el auto de mi ex y apodaron Pumbita. Después empecé a irme con mi ex novio a Mar del Plata, como una luna de miel: nos ibamos a un hotel que era de mejor categoría en comparación que los que solíamos ir (tenía sommier y plumón) y nos dedicábamos a caminar y disfrutar de la intimidad de la pareja. El 16 de Agosto cumplíamos aniversario y el 18 cumplía años el ex novio de mi amiga, así que para lo que a mí eran unos días bárbaros para ella era una tortura ya que se fumaba el festejo que siempre terminaba con un par de borrachos, el ex tocando la batería y la madre sacando los cancioneros para hacer una peña. Flor odiaba eso aunque las veces que estuve disfruté de ese momento de música que solamente se daba en la casa de Jota Eme (como lo llama ahora que pasó al destierro).
La vez que fuimos a Mar del Plata en el 2004 recuerdo haber vuelto con una alegría inmensa de la vida que solo duró hasta que crucé el umbral de la casa de Caaguazú y me enteré de que mi hermana más chica no pensaba lo mismo que yo y había elegido ese finde para hacer su primer intento de suicidio (al menos manifiesto). Yo no lograba entenderla y esa noche, sentadas en mi cama, la reprendía como a una nena diciéndole que estaba muy enojada con lo que había hecho y tratando de convencerla de lo fantástica que era la vida. Al otro día llamé a la psicóloga y retomé la terapia que nunca más abandoné. En el 2005 intenté ganarle a la culpa y de nuevo nos fuimos a Mar del Plata, pero entonces el shock del año anterior estaba inscripto en mi memoria y me la pasé llorando más de lo que pude sonreir.
Ese mismo fin de semana pero del año siguiente comenzaba las primeras tomas del antidepresivo. Para ese entonces yo ya me había separado de mi novio y mi hermana finalmente había conseguido matarse.
Desde entonces no hubo más findes de Agosto especiales y solo en un intento de reivindicación volví a Mar de Ajo en el 2009 con un amigo (y ex amigo de mi ex) con el que terminamos teniendo sexo acto casi de resentimiento absoluto hacia el pasado y de dedicación exclusiva a nuestros "ex".
Nunca había historiografiado los fines de semana largo de Agosto hasta recién, así que solo puedo cerrarlo con un "uau" y una inspiración que solo podré largar cuando apriete el mouse en publicar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario