miércoles, 12 de enero de 2011

Alunizando

Algo está pasando que hoy a las 5 de la tarde estaba haciendo Juncal - Riobamba, ida y vuelta e ida y vuelta otra vez, con los lunares que me faltaban en el cuerpo dando vueltas en mi cartera. Las cosas se desordenan así de fácil y mi vida está demasiado desordenada para una semana sin psicóloga.
Me dió dos frasquitos transparentes: uno decía muslo y el otro decía dorso. En cada uno flotaban mis lunares. No tengo experiencia de andar transportando pedazos del cuerpo (ni siquiera el PAP) así que la situación me resultó tan desagradable como curiosa a la vez. Entonces en el ascensor, antes de dejarlos, quise sacarles una foto.
La foto no salió, pero la imagen la tengo pegada en la retina y desde entonces estoy media nauséosa.
Juro que no sé en qué momento mi vida tomó este rumbo.

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