Hablando con mi padre en su balcón sobre la vista que hay en su departamento y la necesidad que tengo de un poco de sol confirmo lo que me sospechaba:
- Al final con esto de ponerte cerca de tu hermana te encerramos en un departamento que no tiene siquiera vista a la calle.
Confirmado: la elección de mi casa no fue exactamente mía.
Igualmente nos hacemos cargo y no nos quejamos, eh! No cualquiera tiene la posibilidad de que lo "pongan" a uno en un departamento a su nombre; y estamos agradecidas por eso.
Pero el temita de la dilación o paja hogareña e imposibilidad de ponerle libido, empieza a ser un poquito más clara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario