martes, 11 de enero de 2011

Seguí participando

Este año empezó un poco rengo, como si mi base de equilibrio -ya de por sí bastante inestable- estuviera aún más enclenque. Igualmente no quiero hacer generalizaciones a tan solo once días de haber empezado el año. Así que supongamos que tiene que ver solamente con haberme despertado una hora tarde (o haberme quedado una hora dormida) y eso -sabemos- nunca puede terminar en un buen día (y aquí sí cabe la generalización). Por eso justamente hoy me confirmaron que no hay lugar para mí en el trabajo al que me quería ir y por supuesto (para sumarle más dolor a la tristeza de la noticia) aprovechando que iba a la prepaga a autorizar la quita de lunares de mañana, pasé por el vacunatorio y -ya que estaba- me apliqué una vacuna. Como recompensa, mientras me masajeaba el hombro y dejaba que el viento secara mis lágrimas por todo, me fui a la feria de las pulgas de Dorrego a buscar los muebles de mi comedor (que aún no encontré pero creo que es el lugar en donde puedo hallarlos).
Y resulta que por ahí nomás, cuando volvía, tenía enfrente el arco iris. Pero a mí los colores no me engañan más y ese enanito con la carretilla llena de monedas de oro que se vaya a la mierda!

No hay comentarios:

Publicar un comentario