El momento que transcurre entre que suena el despertador y tomo fuerzas para salir de la cama es realmente de una crueldad absoluta.
También lo es cuando me tengo que vestir y la ropa no me sienta como quiero que me siente.
No tengo energías para el trabajo. Me molesta hacer todo y sobre todo ese maldito plan que desde hace dos años tengo que hacer cada año.
Mi hermana, mi sobrina y mi cuñado se fueron hoy de vacaciones por 15 días. El solo saber que no están cerca me hace extrañarlos por demás (aunque suelen pasar semanas que no los veo).
Este mediodía recibí un msj de mi vieja, que se dió cuenta que se ofendió por algo que le dije ayer ¿me esperaran 15 días así? Creo que ahora entiendo la desesperación de mi hermana cuando la que se va soy yo. Es mucho peso psicológico para una sola! Y yo sin psicóloga desde hace dos semanas!
Mi psiquiatra (que se peleó con mi psicóloga) me dijo la última vez que la ví que no parecía una mujer analizada y que estaba siempre dependiendo de alguien, como por ejemplo de mi psicóloga.
Me chupa un huevo, quiero mi psicóloga!
No me siento cómoda con mi pelo, no sé cómo peinármelo. Realmente se sarparon con el corte.
Hoy me quejé porque el tránsito está imposible y me contestaron que me estoy poniendo vieja.
No sé en qué campo semántico está jugando equivalencias el término vieja. Vieja-tránsito? o Vieja-queja? O será que la edad me está poniendo burguesamente quejosa?
Me intriga saber qué miérda me está dando vueltas por adentro. Me siento un síntoma andando pero no encuentro lo que oculta.
Mi helecho también tiene algo, tengo que arrancar una hojita y llevarla al vivero para que me digan que echarle para que sobreviva.
Me gustaría poder contar algo extraordinario pero solamente tengo para compartir estas nimiedades que hacen mi mundo!
No soy todo bajón y queja. También tengo cosas buenas y cada tanto le saco una sonrisa a alguien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario