miércoles, 5 de mayo de 2010

No es opción

La ducha logra darme esa sensación de relax que pocas veces consigo en la vida. Me encanta meterme debajo de ella, sentarme en la bañera y dejar que el agua caliente caiga y caiga sobre mi cuerpo hasta quedarme sin ella o hasta empezar a sentirme mal por la vasodilatación. Me baño dos veces por día, todos los días de mi vida, sin excepción que medie. Llego a las 3 de la mañana? No me importa, ducha corta. Me tengo que ir a las 7 de la mañana? No importa. Me despierto una hora antes para ducharme, aunque tenga todavía perfume de la crema que me puse la noche anterior. Para algunos soy una obse con ese tema. Es más, fue discusión en el trabajo por varios días. Pero a mí me encanta. Se supone que en las obsesiones uno sufre pero yo encuentro placer! Dónde está la obsesión? Nunca entendí a los que se excusan en que el baño está frío o es muy tarde para hacerlo. Sos mugriento y punto, hacete cargo!
Bajo este contexto no tener agua no es una opción válida. Puede faltarme el gas, puede faltarme la luz (siempre y cuando no atenten contra el agua) pero que no me falte el agua porque me pongo loca.
Desgraciadamente me mudé a un edificio. Esto quiere decir que donde antes había una dupla (Aysa y yo) ahora hay una terna: Aysa - Edificio - Yo, y dos por tres falla.
Hoy vinieron a limpiar el tanque de agua, y como es costumbre en este edificio, todo lo que se arregla por un lado se rompe por el otro.
No tengo agua. Crisis.
Salva que mañana no voy a trabajar pero tuve que pasar por el odioso paso de sacarme la ropa, abrir la ducha, ver que no caía agua y tener que volver a vestirme. Me molesta mucho eso. Volverme a poner la ropa sucia me hace sentir doblemente sucia y pegote.
Debe ser el motor, porque en este preciso instante escucho a mi vecina de abajo que está baldeando su patio y el agua de su canilla corrre con una presión envidiable.
Llamé al portero, que se caracteriza por no estar o atender el teléfono cuando lo necesitamos, y por supuesto la llamada entró al contestador. Me sale decir "qué puto de mierda", pero no tiene gracia: Es puto y es una mierda. No funciona como agresión.
Pensaba cocinarme un pollo a la crema pero ahora estoy desmotivada. Salen fideos!
Hoy leí dos páginas y llegué como a las 4 de la tarde a casa.
Asombra la capacidad que tengo de perder tiempo. Me sugirieron gotitas de flores de Bach (?) para concentrarme.
Algunos dicen que la lluvia lava las culpas. Me conformo con que lave mi cuerpo.
Agua. Por favooorrrrrrr.

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