miércoles, 19 de mayo de 2010

Un buen despertar

Es haber sentido que descansaste bien y es darte cuenta de lo mal que estuviste durmiendo, a pesar de que lo hiciste, las últimas semanas.
Es despertarse sin contractura. Es empezar la mañana de buen humor (a pesar de que el tránsito sea caótico). Es darte cuenta que el problema no era tu almohada sino tu cabeza, que pesaba mucho.
También es despertarse a la vida. Es despertarse a que hay que atravesar la barrera del no, pero inistir en llegar a un sí. Es decir "no sé si voy", y a pesar de ir cansada y sin ánimo, es darte cuenta que valió la pena ir. Es darte cuenta que las situaciones pueden cambiar pero los lazos siguen siendo los mismos. Es darte cuenta que los hijos, aunque sean los de otros, te llenan de vida y te dan algo que te carga de pilas. Es disfrutar que los que queres te den el lugar de compartir con ellos. Es una charla en la cama con una amiga, que ahora es mamá, y que te da el espacio para estar un momento con su hija entre ositos colgados de colores. Es sacarle corazas al corazon.
Es darte cuenta que un amigo, que nunca lo hace, te llama para saber si estás bien porque desde hace unos días no sabe nada de vos.
Es darte cuenta que uno no está solo en la vida, y que está rodeado de muchas personas, que de diferentes formas, están.
Hoy tuve un buen despertar.

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